Diversidad cultural

Comunicados / discursos / declaraciones

La diversité des expressions culturelles au Colloque de l’AIF sur "l'apport des industries culturelles au développement durable des pays du Sud " , Ouagadougou, le 9 novembre 2004

En la edición de nuestro Boletín del pasado día 8 de noviembre, anunciamos la celebración, en Ouagadougou ,del 3 al 5 de noviembre de 2004, de un coloquio para discutir en torno al "apport des industries culturelles au développement durable des pays du Sud" . Este coloquio se inserta en la serie de eventos organizados por la AIF en Burkina Faso en la perspectiva de la 10ª Cumbre de la Francofonía, que tendrá lugar en Ouagadougou los próximos días 26 y 27 de noviembre. Organizado en coparticipación con el Ministerio de Cultura, Artes y Turismo de Burkina Faso, la Sociedad de Desarrollo de las Empresas Culturales de Québec (SODEC) y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), dicho coloquio iba destinado a estudiar la contribución de las industrias culturales a la economía de los países en desarrollo. El centenar de actores culturales provenientes de unos veinte países francófonos de África del Oeste y del Centro y participantes en el coloquio fueron invitados también a identificar los medios para cuantificar el potencial económico de este tipo de actividades y a formular sugerencias para sensibilizar a los decisores políticos ante la integración de la cultura en sus estrategias de desarrollo.

Según algunos observadores, el encuentro de Ouagadougou, que es una iniciativa de la AIF, quiso ser una tribuna de reflexión en torno a las acciones que puedan promover y dinamizar las organizaciones culturales. Así, para el Sr. Bernard Petterson, Director de Cultura y Patrimonio en la AIF, se tratará de laborar en un sistema formal de desarrollo de las industrias culturales. Agrega que un tal compromiso exige una lucha ardua contra la piratería y por la realidad del derecho de autor y la toma de medidas fiscales. La Sra. Maria Nieulescu, Directora de Cooperación Económica en la AIF, indicó que hay que ir más allá de la protección del patrimonio para lograr que la cultura llegue a ser una verdadera fuente de riqueza. Para ella, los países del Sur aún no han sentado las bases de una verdadera industria cultural y siguen faltando datos estadísticos en el sector. Por lo tanto, sugiere que, en lo sucesivo, la cultura se base en el factor de creatividad.

En el encuentro de Ouagadougou se evocó también la cuestión de ‘la promoción de la diversidad cultural’. A este respecto, y en calidad de enviada especial del Sr. Abdou Diouf, Secretario General de la Francofonía, la Sra. Louise Beaudoin intervino para destacar los “Retos de la promoción de la diversidad cultural para el desarrollo sostenible de los países del Sur ”. En su opinión, la Convención sobre la diversidad cultural en vías de preparación en la UNESCO, cuyo proyecto se presentó en el verano de 2004 con miras a su adopción en el otoño de 2005, tiene como objetivo “dar a los países y gobiernos el DERECHO a elaborar y adoptar políticas culturales y a tomar medidas adecuadas para crear y/o desarrollar su sector de industrias culturales con medidas fiscales, subvenciones, medidas reglamentarias, cuotas, sin que estas medidas puedan ser protestadas ante la OMC por representar trabas para el comercio”. En particular, precisa que “si se adopta, la Convención será una herramienta de desarrollo y no un instrumento proteccionista, como lo quieren hacer creer algunos”. Porque no se trata de restringir el comercio de los bienes culturales sino de equilibrarlo mejor, no sólo entre países ricos, sino en favor de todos los países, para que todos se aprovechen de ello y no solamente algunos”. Alegando la relación de fuerzas en presencia, indica que “Estados Unidos tiene una estrategia clara para impedir la adopción de la Convención, o por lo menos de una convención significativa”. Esta estrategia consiste en “firmar tratados bilaterales de libre comercio en los cuales se liberalice, en diversos grados, el sector de la cultura, lo cual quiere decir que los países signatarios de tales tratados renuncian total o parcialmente a medidas destinadas a desarrollar sus industrias culturales, tanto para el presente como para el futuro, puesto que es muy difícil volverse atrás una vez firmado este tipo de tratado”. Por lo tanto, también ejerce presiones para que el mayor número de países contraigan compromisos de liberalización en el marco multilateral, tales como los acuerdos de coproducción cinematográfica y televisiva o que afecten sobre todo los soportes digitales. En su opinión, Estados Unidos considera las industrias culturales como simples mercancías y su objetivo es llegar a un mercado que esté lo más abierto posible a sus productos. Por consiguiente, se trata de una ‘Urgencia’, destaca la Sra. Beaudoin : “Tenemos el tiempo contado (…) Todo se decidirá en junio de 2005”. De allí la necesidad de que los gobiernos y las organizaciones internacionales se movilicen para “apoyar la Cultura, y en particular las industrias culturales”. En este mismo sentido, el Sr. Jean-Claude Crepeau, Director de Cine y Medios de Comunicación en la AIF, destaca que la coalición en la UNESCO para la adopción de esta Convención permitirá oponerse a los partidarios de la liberalización de los bienes y servicios culturales: “La lucha será penosa, advierte. Hace falta mucha tenacidad pues, en materia de relaciones bilaterales, de derecho internacional, no hay nada ganado de antemano”. (Disponible en francés ) [80]

Fuentes: