Diversidad cultural

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Lettre de São Paulo - PremièreRencontre des Ministres de la Culture du Forum Culturel Mondial

First World Cultural Forum - 26 juin - 4 juillet 2004, São Paulo, Brésil - le 1er juillet de 2004 – 2004/07/01

Representantes de los gobiernos, de la economía y de organizaciones no gubernamentales de todo el mundo se encontraron del 26 de junio al 4 de julio de 2004 en São Paulo (Brasil), con motivo del primer Foro Mundial de la Cultura, a fin de discutir sobre las políticas culturales y el equilibrio que se ha de encontrar entre globalización y diversidad cultural, y promover un mayor apoyo al arte y a la cultura como motores de un mundo más justo y más pacífico. Los principales objetivos asignados a este Foro eran los siguientes: establecer una plataforma para la acción colectiva que promueva la cultura y el desarrollo económico y social; crear una red de información eficaz sobre los temas relativos al desarrollo cultural y económico; instaurar un foro de información y experiencia compartida; analizar, acompañar e identificar el estado del arte y la cultura, a escala regional y global; lograr que nazcan nuevos mecanismos de apoyo a los proyectos culturales; desarrollar y promover el acceso a los mercados culturales; respaldar las iniciativas culturales regionales e internacionales, fomentando el acuerdo intercultural, la paz y el desarrollo; servir de anfiteatro global para las acciones y los debates culturales. El Foro Cultural Mundial de São Paulo no es sólo un evento, sino también un proceso abierto para nuevas iniciativas, para su desarrollo y otras coparticipaciones en Brasil, en América Latina y en todo el mundo. La participación en este proceso se ha organizado de diversas maneras: una convención global en forma de simposio de 5 días sobre los temas más importantes, las cuestiones, los temas, las prioridades y los objetivos de la cultura y las artes de hoy día; un festival con una programación artística internacional; un mercado cultural de las ideas y los proyectos.
En el Foro Cultural Mundial de São Paulo, se dio particular atención geopolítica y cultural a los países, regiones y situaciones y se organizó una Conferencia Internacional de Ministros de Cultura de todo el mundo. Al finalizar ese primer encuentro de ministros de Cultura del Foro Cultural Mundial, los ministros de Cultura (o sus representantes) de Argelia, Austria, España, Malí y México decidieron compartir con los demás participantes en el evento y presentar a las instancias multilaterales y a los ministros de Cultura de todos los países la “Carta de São Paulo”, en la cual declaran que “la cultura es una de las dimensiones del desarrollo humano, y que el crecimiento económico, los intercambios internacionales de bienes y servicios y los contenidos económicos y culturales han de ser culturalmente sostenibles; que la cultura y las industrias creativas desempeñan un papel importante en cuanto a creación de los ingresos y del empleo, de la calificación de las relaciones entre los individuos y de la construcción de la paz entre los países; que la globalización, el comercio mundial y los mercados deben respetar los derechos culturales de las sociedades, los grupos sociales y los individuos, contribuyendo así a la diversidad y no a la hegemonía; que las nuevas tecnologías de la comunicación facilitan el diálogo entre civilizaciones y culturas y aumentan las posibilidades de circulación de los productos, servicios y contenidos culturales; y que, por ello, a fin de garantizar la diversidad cultural y el libre acceso de todos a los beneficios económicos generados, sin monopolio ni desequilibrio, resulta esencial que este flujo sea regulado por los organismos internacionales legítimos que sean creados para estos efectos en el seno de las Naciones Unidas”.
Asimismo, se comprometen públicamente a “promover espacios culturales diversificados de inclusión cultural y social, en los cuales las ideas innovadoras puedan circular y las inquietudes artísticas e intelectuales puedan ser compartidas y contribuir a la regulación, la estructuración y la dinamización de las industrias creativas en nuestros países; a establecer como prioridad el desarrollo de acuerdos bilaterales y multilaterales, las políticas y los fondos que estimulen la producción y los intercambios culturales equilibrados entre nuestros países y los demás países del planeta, con miras a permitir sanos intercambios de bienes y servicios culturales, ya sea de Norte a Sur o entre países del Sur; a defender un trato particular y diferenciado de los bienes y servicios culturales en los acuerdos de  liberalización comercial en curso en la OMC, y a luchar, basándose en el contexto conceptual propuesto por la UNESCO, por la creación de espacios institucionales que garanticen que los intercambios culturales se lleven a cabo en marcos de regulación adecuados a la índole material e inmaterial de los bienes y productos culturales, según el principio de la protección de la identidad y de la diversidad cultural de los países; a apoyar a la UNESCO en su iniciativa fundamental tendiente a establecer, entre los países miembros de la ONU, una Convención Internacional para la Protección de la Diversidad Cultural, que deberá ser adoptada en el curso de la Asamblea General de 2005 y promover la adhesión de los países miembros a la Convención sobre el Patrimonio Inmaterial; a contribuir a la creación de un sistema internacional de intercambios económicos y culturales basado en la democracia, la igualdad de oportunidades, la corrección de los desequilibrios, el respeto a las diferencias, a los derechos humanos y al pleno diálogo entre les culturas, con miras a consolidar y promover la cultura de paz”. [63] (Disponible en francés, inglés, español, y portugués)

Lettre de São Paulo :