Diversidad cultural

Comunicados / discursos / declaraciones

Diversité culturelle : "Sortir du cadre de l’OMC"

M. Jacques Parizeau, ancien premier ministre du Québec, le 26 mars 2004 - 2004/03/26

En este texto, que se sitúa en la prolongación del de la Sra. Louise Beaudoin, titulado La Francophonie à l'avant-garde de la lutte pour la culture: marchandisation et diversité culturelle (La Francofonía a la vanguardia de la lucha por la cultura: mercantilización y diversidad cultural), el Sr. Parizeau se pregunta: “¿Son los productos y servicios culturales objeto de comercio, en cuyo caso dependen de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y están sujetos a sus reglas, o son manifestaciones de una diversidad cultural que deberían depender de otro organismo internacional (por ejemplo, la UNESCO) y estar sometidos a otras reglas?”. Respondiendo a esta pregunta, el Sr. Parizeau destaca que “si se acepta que los productos y servicios culturales estén sujetos a las reglas de la OMC, resulta que toda política cultural nacional destinada a garantizar el mantenimiento de la diversidad cultural será ilegal”. Afirma que, en efecto, “una política cultural nacional está basada en un principio contrario al principio fundamental de la OMC, es decir, la no discriminación. Por definición, una política cultural es discriminatoria”. Así, por ejemplo, las cuotas aplicables a la difusión de películas extranjeras, las cuotas relativas a la difusión de canciones en la radio, las subvenciones para el cine nacional y las subvenciones para la edición se apoyan sobre todo en la idea que se trate “de forma diferente” a los creadores nacionales y a los que provengan de países extranjeros.
Según el Sr. Parizeau, “la diversidad cultural, para mantenerse y desarrollarse, exige dosis más o menos importantes de discriminación”. Por lo tanto, afirma que “para un país, tratar de desarrollar una política cultural nacional en el marco de la OMC es exponerse, tarde o temprano, a represalias comerciales o financieras. Hay que salirse, pues, del marco de la OMC, definir las reglas que enmarcasen la elaboración de las políticas culturales nacionales, poner pautas a la inevitable discriminación y disponer de un marco apremiante en virtud del cual el principio de la diversidad cultural no se presta a cualquier práctica”.  Recordando la decisión de la UNESCO de elaborar una convención internacional sobre la diversidad cultural, destaca que el apoyo a dicha decisión dio lugar a un “movimiento irreversible”; entre otras afirmaciones, declara que, por lo tanto, “la administración estadounidense, incapaz de frenar el movimiento, va a tratar ahora de desacelerarlo, tal vez interrumpirlo y, en todo caso, de modificarlo”. De ahí la estrategia estadounidense destinada a multiplicar “tratados comerciales bilaterales en los cuales cada país signatario se comprometa a no aumentar las preferencias o ventajas que otorgue a sus industrias culturales”. Puesto que, afirma el Sr. Parizeau, “la entrada en franquicia de textiles o frutas del  país a Estados Unidos bien vale algunas excepciones al pleno desarrollo de la diversidad cultural”. (Disponible únicamente en francés)