Diversidad cultural

Comunicados / discursos / declaraciones

Conférence parlementaire sur l'OMC : Commerce des services dans une perspective de développement - Déclaration de Bruxelles, le 26 novembre 2004

La Conferencia Parlamentaria sobre la OMC es una iniciativa conjunta de la Unión Interparlamentaria y del Parlamento Europeo destinada a reforzar la democracia a nivel internacional y dar una dimensión parlamentaria a la cooperación multilateral sobre las cuestiones comerciales. La idea de esta conferencia fue lanzada en primer lugar por los parlamentarios que participaron en la Cuarta Conferencia Ministerial de la OMC en Doha en noviembre de 2001. Los mismos adoptaron una declaración destinada a reforzar la transparencia en la OMC por medio de una asociación más estrecha de los parlamentos con las actividades de la Organización. La sesión de Bruselas de la Conferencia , que tuvo lugar en el Parlamento Europeo del 24 al 26 de noviembre de 2004, fue la continuación de dos sesiones celebradas anteriormente, una en Ginebra en febrero de 2003 y otra en Cancún en septiembre de 2003 (con motivo de la Quinta Conferencia Ministerial de la la OMC ). La sesión de Bruselas permitió a los parlamentarios estudiar los nuevos acontecimientos ocurridos en la OMC , obtener informaciones de primera mano sobre el estado actual de las negociaciones comerciales multilaterales y reflexionar sobre la posible contribución parlamentaria en la revitalización de este proceso. También fue la ocasión para proceder a un intercambio de opiniones y experiencias con colegas de otros parlamentos, discutir con responsables gubernamentales directamente implicados en las negociaciones comerciales y entablar un diálogo con representantes de la sociedad civil. Estuvieron presentes aproximadamente 420 delegados, incluidos los miembros parlamentarios de 80 países.

Al finalizar los trabajos, la Conferencia adoptó la Declaración de Bruselas , en la que los parlamentarios sostienen que: "Para que resulten exitosas, las negociaciones de la OMC deben implicar a todos los Miembros de la Organización en todas las etapas, y sus resultados globales deberían permitir la coherencia entre objetivos nacionales y el respeto de las obligaciones internacionales. A tal efecto, debe haber un verdadero equilibrio de las ventajas para todos los Miembros de la OMC y de los países que acceden, garantizando relaciones basadas en la equidad y la justicia tanto entre países exportadores y países importadores como entre países desarrollados y países en desarrollo y favoreciendo las ventajas efectivas para los países en desarrollo, especialmente los menos avanzados."

Además, dada la importancia económica creciente del sector de los servicios en todos los países y la expansión del comercio de servicios, los parlamentarios recomiendan "avanzar de manera prudente en la liberalización del comercio de servicios, en particular, los que afectan a los derechos humanos fundamentales y a las necesidades elementales como la salud pública, la educación, la cultura y lo social. La liberalización de estos servicios no debe ser impuesta por los países ricos ni instrumentalizada en las negociaciones sobre las subvenciones para la exportación. Este enfoque es compatible con los principios claves del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) , que permite la flexibilidad en cuanto a la apertura a la competencia del sector de los servicios y la exclusión total o parcial de algunos sectores. Plazos más largos para la aplicación del acceso al mercado darán el margen de maniobra necesario a aquellos países en desarrollo cuyos mecanismos institucionales son escasos y donde las negociaciones sobre la definición de las normas aún no llegaron a ningún resultado."

Los parlamentarios consideran, en particular, que "cada país debe conservar el derecho de preservar su diversidad cultural y de mantener y desarrollar los servicios públicos." (Disponible en francés, inglés) [84]