Diversidad cultural

Comunicados / discursos / declaraciones

Canadá ratifica la Convención de la UNESCO sobre la diversidad de las expresiones culturales, transformándose así en líder, con Québec, de la campaña de ratificación de la misma

Gouvernement du Canada, le 23 novembre 2005 – 2005/11/23

33 días después de su adopción por una mayoría aplastante de Estados miembros de la UNESCO (148 votos a favor, dos en contra y cuatro abstenciones), con motivo de su Conferencia general de octubre de 2005 en París, Canadá ratificó, el día 23 de noviembre de 2005, la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales siendo así el primer Estado del mundo en ratificarla. Cabe recalcar que menos de un mes después de su adopción, esto es, el pasado día 10 de noviembre, el Gobierno de Québec inició este movimiento hacia la ratificación después de un voto unánime de los miembros de la Asamblea Nacional sobre una moción de aprobación de la Convención. Así pues, Canadá y Québec son los líderes en la campaña de ratificación de la Convención. Y como lo subraya un observador, “al ratificar este Convención, Canadá afirma que los bienes culturales no son únicamente productos económicos, sino que son también un valor social. Por lo tanto, los Estados tienen el derecho de tomar medidas para proteger la cultura y su diversidad. La Convención pretende ser una muralla contra la uniformización de la cultura que amenaza el planeta a la hora de la globalización”.

El Primer Ministro de Canadá, Sr. Paul Martin y la Ministra del Patrimonio Canadiense, Sra. Liza Frulla, firmaron el instrumento de ratificación, así como la carta de transmisión a la UNESCO, en presencia de la Sra. Line Beauchamp, Ministra de Cultura y Comunicaciones de Québec, y de los copresidentes de la Coalición canadiense para la diversidad cultural, Srs. Pierre Curzi y Scott McIntyre. Una tras otra, estas cinco personas intervinieron ante la tribuna para hacer hincapié en este gran evento, que confirma el papel de líder histórico que desempeña Canadá. En efecto, el instrumento de ratificación fue presentado oficialmente en París este viernes, 25 de noviembre, ante el Director General de la UNESCO, como lo estipula la Convención, por el Embajador de Canadá ante la UNESCO, Sr. Yvon Charbonneau.

Durante la ceremonia de ratificación, el Primer Ministro Paul Martin proclamó que “el mundo de la diversidad prima sobre la uniformidad”. A este respecto, declaró: “El Gobierno de Canadá se había comprometido a ratificar la Convención antes de finalizar el año. Hoy, cumplimos con este compromiso. Canadá tenía que ratificar la Convención, que permitirá preservar las culturas y las identidades, pues éstas constituyen y enriquecen la humanidad entera, y transmitirlas a las generaciones futuras. Hago un llamamiento a todos los estados miembros de la UNESCO para que sigan el ejemplo de Canadá y ratifiquen la Convención”.

A su vez, la Ministra Frulla insistió: “Al ratificar rápidamente la Convención, Canadá confirma su sólido liderazgo en este asunto y demuestra su firme compromiso para con la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales. Deseo agradecer a los representantes de los gobiernos provinciales, particularmente a Québec, y territoriales, y a la comunidad artística y cultural, así como a todos los canadienses que han trabajado sin descanso desde 1998 para lograr el apoyo de la comunidad internacional a la Convención. Cada cultura debe tener los medios para promover sus ideas, sus valores, sus puntos de vista sobre el mundo y sus esperanzas. Esto es lo que la Convención nos permitirá realizar”.

Esta ratificación, destaca un observador, “es también crucial para Québec, que fue fundamental en la evolución de esta idea. Por cierto, hay que recordar que el Estado quebequense fue el primero en pronunciarse oficialmente sobre la necesidad de un instrumento apremiante en materia de cultura –en junio de 1999, esto es, unos meses antes de que lo hiciera el gobierno federal. (…). Por lo tanto, era perfectamente indicado que la Ministra Line Beauchamp se encontrase junto a Paul Martin y Liza Frulla para celebrar esta ratificación”. En efecto, haciendo también hincapié en el papel de líder que Québec y Canadá desempeñaron en la adopción de este Convención, la Ministra Beauchamp destacó que “ahora hay que lograr que los países se adhieran a la misma y trabajar para su implementación armoniosa”.

Los copresidentes de la Coalición canadiense para la Diversidad Cultural, Srs Pierre Curzi y Scott McIntyre manifestaron su satisfacción por la iniciativa del Gobierno de Canadá, que no tardó en encabezar una campaña internacional destinada a dar, a la mayor brevedad, fuerza de ley a la Convención. Para Sr. Scott McIntyre, también presidente y editor de Douglas & McIntyre y representante de la ACP (Association of Canadian Publishers) en el seno de la Coalición, es totalmente lógico que Canadá sea el primer país en ratificar la Convención: “Canadá lanzó el movimiento proponiendo la idea de un tratado internacional sobre la diversidad cultural, y tomó la delantera a nivel diplomático para reunir apoyos internacionales en todas las etapas del proceso de la elaboración y la adopción de la Convención a la UNESCO. La ratificación es crucial para que la Convención pueda realmente tener fuerza de ley”.

Para Sr. Pierre Curzi, la rápida ratificación de Canadá sitúa a éste en una posición de llevar el liderazgo en la campaña de ratificación destinada a que la Convención adquiera el mayor peso jurídico y político posible en los años venideros. Asimismo, aprovechó la ocasión para agradecer al Gobierno de Québec su acción determinada en la campaña de promoción de la Convención, así como su apoyo decisivo al trabajo de la Coalición desde 1999. Insistió en destacar, con gran satisfacción, que el pasado día 10 de noviembre, la Asamblea Nacional de Québec dio por unanimidad su aprobación a la Convención. En su calidad de portavoz de la UDA (Unión de Artistas), de la que es igualmente presidente, declaró: “No dudo en afirmar que quienes ganaron esta Convención son ante todo las asociaciones profesionales de la cultura y, en gran parte, los artistas. El respeto y la cooperación entre todos los miembros del medio cultural acaban de ganar definitivamente sus credenciales”. No obstante, destacó que el trabajo por realizar es considerable: “Para que este Convención llegue a ser activa, la habrán de ratificar treinta países. Por otra parte, para cumplir con la intención de la Convención, nuestros gobiernos deberían seguir invirtiendo e implantando políticas y programas en materia de cultura. Los tratados sobre comercio y el desarrollo del universo digital ejercen numerosas presiones sobre nuestras industrias culturales y plantean serios retos a la capacidad de los artistas para vivir de su arte. Por lo tanto, es primordial que los gobiernos incrementen el financiamiento, refuercen los reglamentos en materia de contenido y de propiedad nacionales y consideren esencial el apoyo a los artistas y creadores”.

Para la Coalición canadiense, la Convención reconoce, en derecho internacional, la índole diferente de los bienes y servicios culturales, y afirma el derecho soberano de los países de implantar políticas culturales que permitan desarrollar sectores culturales fuertes, aptos para contribuir a una verdadera diversidad cultural, tanto a escala nacional como internacional. Así pues, está concebida para hacer contrapeso a las presiones que ejercen las negociaciones comerciales sobre los países para que contraigan compromisos de liberalización sobre la cultura, renunciando así a su derecho a establecer políticas culturales. Por lo tanto, sostiene al Sr. Curzi, “el número de 30 ratificaciones es tan sólo un mínimo para que la Convención tenga un verdadero alcance, pues será preciso que dichas ratificaciones provengan de un gran número de países situados en todas las regiones del mundo: Asia, Europa, África y las Américas. En el transcurso de los meses y los años venideros, contamos con que Canadá continúe aprovechando todas las ocasiones diplomáticas en los foros internacionales para incitar a otros países a ratificar la Convención”.