Diversidad cultural

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La Asamblea Nacional de Québec destaca la adopción de la Convención sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales en la UNESCO

Assemblée nationale, Québec, le 18 octobre 2005 – 2005/10/18

El Primer Ministro de Québec, Sr. Jean Charest, solicitó, mediante una moción, el asentimiento de la Asamblea nacional para poner de relieve la importante etapa que acaba de superarse para la diversidad de las expresiones culturales: “Todos debemos alegrarnos de que el proyecto de Convención sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales haya sido adoptado en la UNESCO, en el marco de su Conferencia general (…). Podemos sentirnos satisfechos al ver que 151 Estados expresaron un claro apoyo al proyecto de Convención, mientras que tan sólo dos votaron en contra. En efecto, es una victoria muy importante que debemos atribuir en gran parte a los esfuerzos desarrollados por el Gobierno de Quebec”, declaró el Sr. Charest.

En efecto, destaca el Primer Ministro, Québec fue uno de los primeros gobiernos en implicarse en este proyecto de Convención. La posición de Quebec en cuanto a diversidad cultural se remonta a finales de los años ochenta, cuando el gobierno quebequense insistió para que las industrias culturales de quebec fueran excluidas de el Acuerdo de libre comercio entre el Canadá y los Estados Unidos. Este firme posicionamiento fue reiterado en 1993, durante la negociación y la firma del Acuerdo de libre comercio norteamericano que incluía a México. En 1999, Québec se pronunció formalmente a favor de la creación de un instrumento jurídico apremiante para la protección y la promoción de la diversidad cultural. A este respecto, afirma el Sr. Charest, “( …) cuando se habla del instrumento jurídico, es porque se quería hacer contrapeso a los tratados de libre comercio, ya fuesen bilaterales o multilaterales. Y cuando se utiliza el vocablo ‘apremiante’, es adrede, porque queríamos que quedase muy claro que, si se debía oponer un tratado de libre comercio al otro y que, en última instancia, había que zanjar a favor de la protección de la diversidad cultural”. En septiembre de 2003, el gouvernement de Québec, por decisión del Consejo de Ministros, oficializó une posición en favor de la diversidad de las expresiones culturales. “Desde hace dos años, mis colegas, la Ministra de Cultura y Comunicaciones que se encuentra actualmente en París (…) a la UNESCO y defiende esta posición quebequense; la Ministra de Relaciones internacionales, que (…) ha trabajado sin descanso en los últimos dos años para defender esta cuestión de la diversidad cultural; también el ministro de Desarrollo Económico, que ha unido su voz a la de todos sus colegas, porque se espera, evidentemente, que la Ministra de Cultura y Comunicaciones defienda la cultura, pero es aún más importante asegurarse de que el Ministro de Desarrollo Económico y el de Finanzas sumen sus voces a las de todos sus colegas para que podamos presentar la posición quebequense con una sola voz”.

Desde hace más de dos años, prosiguió el Sr. Charest, el Gobierno de Quebec ha venido defendiendo la diversidad cultural en todas las tribunas y, hoy, podemos decir que hemos ganado nuestra primera apuesta. Nuestra historia es probablemente el alegato más elocuente a favor de un instrumento, un convención para la protección de la diversidad cultural. Creemos que el proceso actual de globalización podría poner en peligro la capacidad de los Estados y gobiernos para tomar medidas de apoyo a la cultura. Para garantizar este derecho de los Estados a apoyar a sus creadores y sus industrias culturales, la omisión de la cultura de los grandes tratados comerciales no tardó en mostrarse insuficiente. Así surgió la idea del instrumento jurídico internacional sobre la diversidad cultural. Esta idea nació en Quebec, que se ha incorporado rápidamente por Francia, por el Canadá también, destaca al Sr. Charest: “Al unirse a nosotros Francia y otros países, hicimos con éxito, en todas las tribunas internacionales, tanto en la UNESCO como en la Unión Europea, en la Organización Internacional de la Francofonía, en la Red Internacional sobre Política Cultural, la promoción de esta cuestión de la diversidad cultural. Quebec se impuso también en este debate gracias a la intensa labor y a los esfuerzos persistentes de varios quebequenses, a quienes debemos manifestar hoy nuestro agradecimiento. Son, entre otros, los Sres. Pierre Curzi y Robert Pilon: “Gracias ellos y a todo su equipo, se cuentan hoy más de 30 coaliciones quiénes reúnen los medios artísticos y culturales en tanto país ». Se trata también del Sr. Ivan Bernier, “este jurista de gran reputación que ha realizado un trabajo colosal para poner de relieve las vías jurídicas que permitieran implementar una convención sobre la diversidad cultural, particularmente en un estudio publicado en 1998, en colaboración con Francia”.

Para terminar, Sr. Charest recordó que la lucha no ha terminado: “Ahora viene el proceso de ratificación. Para que se implemente la convención, un mínimo de 30 Estados deberán ratificarla. Por lo tanto, no podemos tirar la toalla. Quebec conservará su papel de líder en la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales al ser el primer Estado en aprobar el proyecto de convención. Este es mi deseo, y trataré de convencer de ello a todos los diputados de la Asamblea nacional para que podamos hacer este gesto lo antes posible. Se iniciará el proceso en los próximos días y podemos esperar que se adopte dentro de unas semanas. Los gobiernos implicados en la defensa de la diversidad de las expresiones culturales deben mantener su movilización y proseguir su labor de sensibilización, a fin de que este convención salga a la luz y resulte eficaz. Porque no basta con redactar un convención; también hace falta que sea ratificada y que se implemente, y es preciso evitar que sea contrarrestada luego por otras acciones, en otros foros (…), como la OMC. Entonces hemos de ser sumamente vigilantes sobre esta cuestión. Allí estaremos con nuestros aliados de Canadá, de Francia, los países de la Francofonía, la Unión Europea, Sudamérica, con la sociedad civil, la coalición, pero sobre todo y últimamente, con nuestros artistas y nuestros creadores, a quienes hemos querido proporcionar un entorno que propicie el desarrollo de nuestro pueblo, de nuestra cultura y de nuestra lengua”.

La jefa de la Oposición Oficial en la Asamblea Nacional, Sra. Louise Harel, unió su voz a las de los miembros de la Asamblea nacional para destacar la adopción de este convención por la UNESCO. Declaró que la Oposición Oficial participará de forma muy constructiva en el debate para aprobar el importante compromiso internacional que representa dicha convención. Asimismo, rindió homenaje a la Sra. Louise Beaudoin, a la actual diputada de la circunscripción de Taschereau, Sra. Agnès Maltais, a la diputada de Bourget, Sra. Diane Lemieux, “quienes, sucesivamente, en su calidad de ministras de Cultura, hicieron la promoción de la diversidad cultural aquí, en la Asamblea nacional, y también en todos los foros internacionales en los cuales participaron”. Sra Harel rindió un particular homenaje al Sr. Ivan Bernier, “que elaboró estudios utilizados sobre todo para convencer a un país amigo, Francia, de que creara un grupo de trabajo denominado Grupo de Trabajo Franco-quebequense sobre Diversidad Cultural (…). Y los quebequenses deben sentirse orgullosos de que esta idea haya nacido aquí, en Québec (…). Fue este Grupo de Trabajo Franco-quebequense el que encargó una evaluación sobre la factibilidad jurídica de un instrumento internacional sobre la diversidad cultural; se considera que dicho instrumento, publicado en 2002, constituyó el verdadero inicio del debate sobre la adopción de un tratado internacional sobre la diversidad cultural”.