Diversidad cultural

Comunicados / discursos / declaraciones

The United States strenuously opposes the United Nations' newly approved convention on cultural diversity: "The convention could block free exchange of ideas. It could be manipulated and abused to undermine, rather than promote, cultural diversity"

Louise V. Oliver, U.S. Ambassador to UNESCO, Permanent Delegation of the United States of America to UNESCO, Paris, France October 20, 2005 – 2004/10/20

En su Declaración publicada el 20 de octubre tras la adopción de la Convención por los estados miembros de la UNESCO a su 33a Conferencia general, la Embajadora de Estados Unidos en la UNESCO, Sra. Louise Olivier, afirma que Estados Unidos es el país del mundo más abierto a la diversidad de las culturas de los pueblos y de los productos del mundo. Por esta razón, declara la Sra. Olivier, “Estados Unidos está muy decepcionado con la decisión que se acaba de tomar. Como lo hemos explicado de forma muy detallada, estamos seriamente preocupados por el riesgo de que el proyecto de Convención se interprete mal y con ello obstaculice la libre circulación de las ideas a través de la palabra y la imagen y afecte igualmente otros sectores, en particular el comercio”.

En efecto, la Embajadora de Estados Unidos en la UNESCO se quejó, en la Plenaria de la Conferencia general de los ‘profundos defectos’ que, en su opinión, presenta el texto, y de que su país no hubiera dispuesto de una verdadera oportunidad para discutir sobre ello. El proceso de discusión de este texto no fue abierto y no hubo tiempo para una seria negociación. Afirma que, pese al llamamiento del Director General de la UNESCO, en el pasado mes de junio, para que hubiera consenso, no se inició ninguna renegociación desde entonces y el texto se quedó con sus defectos. Por los Estados Unidos, el texto adolece de dos defectos mayores: contiene trabas para la libertad de expresión y el derecho a elegir libremente las expresiones culturales que uno desea, y se podría alegar el artículo 20 para crear barreras comerciales al libre comercio de los bienes y servicios culturales. Por lo tanto, lo que reprocha al proyecto, es el hecho de que “todo Estado, en nombre de la diversidad cultural, pueda alegar las cláusulas ambiguas de este convención para (...) erigir barreras arancelarias relativas a bienes o servicios presentados como expresiones culturales”. “Este término de ‘expresiones culturales’ nunca ha sido definido claramente y, por lo tanto, abre la vía para una interpretación errónea”, agregó la embajadora, quien afirma, entre otras cosas, que el objetivo de Estados Unidos es garantizar la libre circulación de la diversidad en todas sus formas: cultural, informacional y comercial.