Diversidad cultural

Comunicados / discursos / declaraciones

Renaud Donnedieu de Vabres, ministre de la Culture et de la Communication de France, Paris, le 30 septembre 2005 – 2005/09/30

Line Beauchamp, ministre de la Culture et des Communications du Québec, Montréal, le 26 septembre 2005 – 2005/09/26

La Ministra de Cultura y Comunicaciones de Québec, Sra. Line Beauchamp, invitó, el pasado día 26 de septiembre, a los jefes de delegaciones y miembros del cuerpo consular a un encuentro, a fin de intercambiar sobre el proyecto de Convención de la UNESCO sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales: “ Unos días antes de que comenzara la Conferencia general de la UNESCO, me parece importante tener tal intercambio. En efecto, en esta ocasión se presentará para su adopción la propuesta que ha sido objeto de negociaciones desde hace varios meses. Durante los dos últimos años, tuve la ocasión de discutir, tanto en privado como en distintas tribunas, con representantes de diversos países. En ciertos casos, percibí divergencias de comprensión sobre lo que está en juego en este convención. Asimismo, constaté con alegría, un enfoque que progresivamente se fue afirmando durante los últimos meses ”, destacó.

La Ministra reafirmó, entre otras cosas, el compromiso de Québec en favor de la protección de la diversidad de las expresiones culturales. Este compromiso se concreta en forma de un apoyo del gouvernement du Québec a la expresión cultural que se manifiesta a través de un amplio espectro de políticas, programas y medidas que se inscriben acompañando las iniciativas y acciones de los propios creadores y medios culturales: « Para nosotros es evidente, destaca Sra. Beauchamp, que si nuestros Gobiernos no dispusiesen más de la latitud esencial para adoptar políticas y medidas de apoyo a la cultura, nuestras expresiones culturales y nuestra vitalidad cultural se verían amenazadas. Este riesgo resulta especialmente más marcado frente a la mundialización y la explosión de las posibilidades tecnológicas. El reto que se nos presenta es aprovechar los beneficios de estos cambios evitando, al mismo tiempo, el empobrecimiento y la nivelación de las culturas. Con esta perspectiva, Quebec se movilizó desde hace muchos años para defender el principio y los medios de asegurar la diversidad de las expresiones culturales » .

A este respecto, la ministra Beauchamp recordó que el Gobierno de Quebec fue uno de los primeros gobiernos que apoyaron oficialmente un Convención internacional sobre la diversidad de las expresiones culturales : « La posición de Quebec sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales se remonta a los años ochenta, cuando Quebec insistía para que las industrias culturales queden excluidas del alcance del Acuerdo de libre comercio entre el Canadá y los Estados Unidos. La misma preocupación se expresó, de manera particular, en la negociación del Acuerdo de libre comercio norteamericano que entró en vigor en 1994 (…)en 1999, el Gobierno de Quebec se declaró oficialmente en favor de un instrumento internacional sobre la diversidad cultural que reconocería el derecho de los Estados y Gobiernos de apoyar la cultura. Esta posición se reiteró en el marco de muchas decisiones del Consejo de Ministros y, en particular, el 3 de septiembre de 2003 durante la adopción de la posición gubernamental sobre la diversidad cultural. El Gobierno de Quebec también decidió no asumir compromisos de liberalización y recurrir a las reservas necesarias para preservar sus políticas, cada vez que ciertas cuestiones (en particular, aquéllas relativas a los bienes, servicios, inversión, normas de competencia y propiedad intelectual) podrían tener una incidencia sobre la capacidad del Gobierno para adoptar medidas de apoyo a la cultura. Nuestra motivación se basa en el hecho de que la cultura no es un producto “como los otros". La expresión cultural es portadora de identidad y su vitalidad así como su diversidad quedan muy a menudo condicionadas al apoyo de los poderes públicos ».

Por otra parte, la Ministra afirmó que, p ara Québec, el texto del proyecto de Convencion sobre la diversidad de las expresiones culturales « no alcanzó quizá la perfección absoluta, pero tiene el inestimable mérito de ser un compromiso razonable, equilibrado y aceptable por la mayoría. Diferentes elementos, entre otros, nos incitan a concederle nuestro apoyo : La reafirmación del derecho de los Estados y Gobiernos de aplicar políticas y medidas de apoyo a las expresiones culturales; El reconocimiento de la naturaleza específica de los bienes, servicios y actividades culturales; El principio de la apertura a las otras culturas del mundo; La voluntad de promover la cooperación internacional y de apoyar el desarrollo de las industrias culturales en los países en desarrollo, en un espíritu de solidaridad; La afirmación explícita de la no subordinación de esta Convención a los otros instrumentos internacionales; La invitación a la participación de la Sociedad civil en los objetivos de la Convención. Esencialmente, estimamos que la formulación actual del texto propuesto ofrece las características fundamentales para constituir un instrumento de referencia internacional en materia de cultura, colmando así el vacío jurídico actual en la materia ». A este respecto, destaca la Ministra, ya mantenemos un "optimismo prudente" debido al número de Estados que demostraron su apoyo a este texto. De la misma forma que, durante la reunión del Consejo Ejecutivo de la UNESCO , la casi totalidad de los miembros presentes apoyaron la Resolución canadiense destinada a recomendar la adopción del anteproyecto por la próxima Conferencia general.

Sobre esta base, la Ministra Beauchamp invitó a los miembros del cuerpo consular “ a que sus Gobiernos le brinden el más amplio apoyo a la adopción, en la Conferencia general de octubre próximo, del último texto resultante de los trabajos de los expertos gubernamentales. Una vez que el proyecto de Convención se adopte, obviamente vendrán otras etapas importantes. Todos podremos alegrarnos de lo realizado durante muchos años de esfuerzos y concertación, sin embargo no podremos bajar los brazos, ya que la influencia que este Convención tendrá, estará en función del número de Estados que la ratifiquen. La etapa de ratificación de la Convención presentará un desafío importante que será necesario superar. Para lograr nuestros objetivos, se deberá mantener la movilización, e incluso acentuarla. Pero de aquí a la celebración de la Conferencia general de la UNESCO, lo fundamental es adoptar este texto de Convención con el más amplio apoyo posible con el fin de dar un primer paso en favor de la protección y la promoción de este patrimonio universal que constituye la diversidad de las expresiones culturales”, concluyó.