Diversidad cultural

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Canadá hará frente común en favor de la convención sobre la diversidad de las expresiones culturales a la 33 a Conferencia general de la UNESCO : Los participantes en una mesa redonda en Ottawa reiteran de forma inequívoca el apoyo de la sociedad civil a

Ottawa, le 3 octobre 2005 – 2005/10/03

En un comunicado, la ministra federal del Patrimonio Canadiense, Sra. Liza Frulla déclare: “Hoy he tenido el honor de presidir una mesa redonda, junto con mis colegas, los ministros responsables de cultura, Sra. Line Beauchamp, de Québec, la Honorable Señora Madeleine Meilleur, de Ontario, y el Honorable Señor Eric Robinson, de Manitoba, en la cual participaron representantes de Terranova y Labrador, de Nueva Brunswick, de Alberta, de Nunavut y de la sociedad civil, así como artistas, creadores y profesionales de cultura de todas las partes del país. Juntos hemos decidido hacer frente común. Todo Canadá pide a la UNESCO y a la comunidad internacional que adopte, durante las próximas semanas, el proyecto de Convención sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales ” .

Esos intercambios, prosiguió la Ministra Frulla, permitieron a los representantes de los gobiernos y a los profesionales de cultura, establecer claramente la importancia de dicha convención para la comunidad cultural: “Esta convención nos ayudará a lograr que se reconozca el carácter esencial de las políticas culturales para el desarrollo social y económico de las naciones signatarias. Los ministros y los representantes de la sociedad civil presentes hoy han aceptado, por unanimidad, el anteproyecto de Convención de la UNESCO sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales resultante del último encuentro de los expertos gubernamentales, en junio de 2005. Trabajaremos para que los delegados presentes en la Conferencia general de la UNESCO (…) adopten la Convención. Cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar para que nuestras lenguas, nuestra cultura y nuestra identidad, la de una sociedad diversificada, con un patrimonio autóctono y una creatividad inagotable, sean preservadas y transmitidas a las generaciones futuras. La adopción de la Convención es el mejor medio para garantizar el futuro de nuestra diversidad cultural ” .

Luego la Señora Line Beauchamp, Ministra Cultura y Comunicaciones de Quebec, declaró: “Creo que la fuerza y la importancia del apoyo de la sociedad civil y de numerosos Estados lograrán guiar a los miembros de la UNESCO en el momento de votar sobre la Convención. El encuentro de hoy nos ha llevado, a mis colegas ministros y a la sociedad civil, a apoyar el último texto del proyecto de Convención y a desear ardientemente la adopción de la Convención en su formulación actual”. Por lo demás, la ministre Beauchamp elogió el extraordinario trabajo realizado por la Coalición canadiense para la Diversidad Culturaly particularmente a sus fervientes animadores, Srs. Pierre Curzi, Robert Pilon y Jim McKee: “En gran parte gracias a sus esfuerzos tenemos ahora tantas coaliciones en el mundo. Su contribución ha sido determinante . Sigo convencida de que esta coparticipación con la sociedad civil debe intensificarse, pues es indispensable para las acciones que hayan de seguir la adopción de la Convención, esto es, su ratificación por los países miembros de la UNESCO y su implementación”.

En una conferencia de prensa, el copresidente de la Coalición canadiense para la Diversidad Cultural –que reúne a 38 de las principales organizaciones culturales de Canadá– y presidente de la Unión de Artistas, Sr. Pierre Curzi, agregó que “ La Convención de la UNESCO reconoce que los libros, las películas, las emisiones de televisión y demás productos y servicios culturales son de una índole particular que transciende su valor comercial. Son portadores de valores, de identidad y de significado. La Convención permitirá que los Estados tengan políticas culturales para garantizar el acceso a su propia cultura y a las de las otras naciones”. Sr. Scott McIntyre, también copresidente de la Coalición canadiense y presidente de la editorial Douglas & McIntyre, afirmó que “la iniciativa de un tratado internacional sobre la diversidad cultural nació en Canadá, pero no tardó en lograr el apoyo internacional por su pertinencia a escala mundial (…). La Convención es fruto del trabajo continuo de nuestro gobierno y de nuestro sector cultural para suscitar el apoyo internacional”.

En un comunicado, destacaron que “ La Convención de la UNESCO representa un giro histórico en la campaña destinada a insertar en el derecho internacional el derecho de los países a adoptar políticas culturales, a fin de cerciorarse de que podamos tener acceso a nuestra propia cultura, así como a la cultura de otros paíse s (…). Desde hace varios años, los acuerdos comerciales ejercen una presión cada vez mayor sobre los países para que renuncien a este derecho, y ésta es la razón por la que la Convención de la UNESCO es tan importante”. A la vez que se alegraban de la adopción inminente de la Convención como una importante realización, hicieron hincapié en el hecho de que la campaña no había terminado, sino que pasaba a otra fase, la de su ratificación. Asimismo, precisaron que todas las coaliciones semejantes, creadas en otros 29 países, trabajan para convencer a sus respectivos gobiernos de que ratifiquen rápidamente la Convención y movilizar, con el mismo objetivo, a las organizaciones culturales de otros países.

Hasta ahora, destaca Radio-Canada, parece que casi todos los países del mundo, además del Consejo Ejecutivo de la UNESCO , apoyan el proyecto, entre otros China, India, la Unión Europea, Brasil, Rusia, Japón y Turquía. Tan sólo Estados Unidos e Israel se oponen abiertamente a est e proyecto de Convención. Desde 1999, el Gobierno de Canadá trabaja con los gobiernos provinciales y territoriales, la comunidad artística y cultural, así como con los gobiernos de diversos países para elaborar la Convención. La redacción actual de la Convención reconoce el doble valor de los productos y servicios culturales, esto es, un valor social y económico. Precisa el derecho de los Estados a tomar medidas para apoyar la diversidad de la expresión cultural. Este convención estará en un pie de igualdad con los otros tratados internacionales. Según Presse canadienne, la Ministra Beauchamp admitió que el texto de la convención era un ‘compromiso’, pero que era ‘razonable’ y ‘equilibrado’.