Diversidad cultural

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Convención de la UNESCO: "El tiempo de negociar ha terminado. Ahora se deben dirigir las energías hacia la construcción del apoyo que garantizará la aprobación de la convención por la mayoría requerida de los Estados Miembros de la UNESCO en la Conferenci

Secretaría del Comite Internacional de Enlace de las Coaliciones para la Diversidad Cultural, 5 Juillet 2005 – 2005/07/05

El Comite Internacional de Enlace de las Coaliciones para la Diversidad Cultural (CIL), que representa las organizaciones profesionales de la cultura agrupadas en torno a 30 Coaliciones para la diversidad cultural, da a conocer su punto de vista sobre el texto de la Convención procedente de la última sesión de negociación intergubernamental de la UNESCO que finalizó sus trabajos el pasado día 3 de junio en París. Así pues, en su Boletín Coaliciones en Movimiento de este mes, hace resaltar los puntos sobresalientes del anteproyecto de convención: "El éxito principal del anteproyecto de convención de la UNESCO yace en el hecho que alcanza el objetivo fundamental de reconocer en el derecho internacional la naturaleza distinta de los bienes y servicios culturales y afirma el derecho soberano de los países de adoptar políticas que apoyen la diversidad cultural. En esto, representa un paso histórico en la campaña para establecer un nuevo marco legal internacional concebido específicamente desde una perspectiva cultural". Por otro lado, recalca el CIL, el anteproyecto representó el primer intento de los países para llegar a un acuerdo sobre un tratado que habla de este tema, y se asumieron compromisos significativos a lo largo del camino que alcanzó tal acuerdo.

No obstante, destaca el CIL, La pregunta acerca de la manera en la cual la convención se relacionaría con otros tratados fue uno de los debates de mayor importancia de todas las negociaciones, el artículo20, el resultado final tiene elementos alentadores, entre ellos: el principio de no subordinación de la convención a los tratados comerciales u otros tratados internacionales; un compromiso por parte de los Estados Miembros de tener en cuenta las disposiciones de la convención cuando apliquen e interpreten otros tratados de los que sean Parte y cuando contraigan otros acuerdos internacionales. Asimismo, afirma el CIL, el principio según el que las Partes de la convención deben tener en cuenta sus disposiciones al interpretar y aplicar otros tratados de los que sean Parte demuestra ser el aspecto más significativo de este artículo, y puede constituir un genuino adelanto en el derecho internacional.

Sin embargo, la naturaleza ambigua del artículo 20 es evidente al comparar el párrafo1 del artículo con el párrafo2. Según el CIL, « No es fácil conciliar las declaraciones que contienen estos dos párrafos. Cabe recalcar nuevamente que en las últimas 48 horas de las negociaciones, las delegaciones de Japón, Israel, Argentina, Chile, Nueva Zelanda, Australia y Turquía recibieron instrucciones de parte de sus sedes de gobierno de ejercer reservas en cuanto a este artículo hasta que se celebre la Conferencia General. Mientras tanto, la reacción estadounidense contra el párrafo1 fue vehemente. Argumentaron que tendría el efecto de subordinar todos los otros tratados a la Convención de la UNESCO, e insistieron hasta el final de las negociaciones en que el texto que se presente en la Conferencia General incluya dos opciones para el artículo20, para seguir negociando: 1) la versión adoptada en última instancia; y 2) su propuesta, que consiste en conservar sólo el párrafo2. Eviscerar el artículo20 será casi con certeza la principal prioridad de su campaña para reabrir las negociaciones y atenuar la convención.

En esto, el CIL está muy preocupado por el hecho de que "las presiones de los Estados Unidos conseguirán implicar un dilución el texto antes de la Conferencia General". Los Estados Unidos (EE.UU) "estuvo solo en su ataque frontal contra la convención", pese a que, durante las negociaciones, un número limitado de países manifestó reservas acerca de algunos artículos, en particular el artículo 20, y que algunos de éstos han retirado sus reservas desde entonces (Argentina y Chile). Sin embargo, el CEI afirma que el impacto de la oposición de EE.UU, que hace prevalecer las nociones de consenso y unanimidad, junto con la incertidumbre creada por los países que tienen reservas, tuvieron ‘un impacto sobre el Director General’, lo cual se manifestó en un discurso que pronunció el 7 de junio para el segundo encuentro de ministros de cultura de Asia y Europa (ASEM) (ver nuestro Boletín del 13 de junio y del 11 de julio de 2005 para una síntesis).

En efecto, destaca el CIL, « También fue evidente en las negociaciones realizadas en mayo y junio que muchos países siguen llevando sus propios debates internos en cuanto al contenido de la convención. En ciertos casos, estos debates fueron evidentes incluso al interior las delegaciones presentes en la UNESCO. Lo que plantea la pregunta, a saber ¿qué tan sólido es el apoyo que estos países brindan a la convención y qué pasaría si la presión externa llega a influir en ellos para que apoyen la propuesta de abrir de nuevo las negociaciones? Porque es seguro que esa presión se llegará a ejercer ». Asimismo, el CIL, al mismo tiempo que evoca "del canto de una sirena para hacer un último intento y embarcar a Estados Unidos", agrega que "Pero para cualquiera que ha seguido las negociaciones desde el principio, está clarísimo que EE.UU. no tiene la intención de firmar una convención que sea vinculante. Desde el principio, siguió la estrategia de “atrasar y diluir”, y según su historial reciente de tratados internacionales, se pueden ser escéptico acerca de su interés en llegar a ratificar. Su última táctica es simplemente el final de esta estrategia".

El CIL destaca también que ya se hicieron muchos compromisos a lo largo del camino para que una gran mayoría apoye el texto tal como se presenta ahora. Del punto de vista de las organizaciones que representan a autores, artistas y a otros profesionales del sector cultural, el resultado final es un primer paso importante aunque sea imperfecto. Por lo tanto, advierte que "El único resultado posible al entablar de nuevo las negociaciones sería un texto debilitado.Esto sería completamente inaceptable. El tiempo de negociar ha terminado. Ahora se deben dirigir las energías hacia la construcción del apoyo que garantizará la aprobación de la convención por los dos tercios de los 192 Estados Miembros de la UNESCO, cuando se presente en la Conferencia General que se celebrará en octubre. Las organizaciones que representan a los profesionales de la cultura no deben quedarse de brazos cruzados en este periodo crucial. Es probable que los debates internos dentro de los gobiernos en varias capitales en el periodo previo a octubre continúen—sobre todo en cuanto al artículo 20. Estas discusiones no se llevarán a cabo sólo en los ministerios de Cultura. Los ministerios de Relaciones Exteriores, de Comercio Internacional y otros ministerios probablemente se involucrarán en estas discusiones. A fin de cuentas, las posiciones finales podrían tomarse en los más altos niveles de gobierno. Por ello, es más importante que nunca que los jefes de Estado y de gobierno, así como los ministros de todos los ministerios, escuchen claramente de parte de las organizaciones culturales que tienen que mantener su posición en cuanto al contenido de la convención, resistir a la presión de entablar de nuevo las negociaciones, apoyar la convención en octubre y ratificarla con urgencia". [05-23]