Diversidad cultural

Comunicados / discursos / declaraciones

"La diversité culturelle en questions" (las cuestiones sobre diversidad cultura)

Enjeux internationaux, no 9, octobre 2005 – 2005/10

En su número 9 que acaba de publicarse, Enjeux internationaux –revista trimestral independiente dedicada a las relaciones internacionales, el desarrollo y las grandes cuestiones políticas, económicas, sociales y culturales globales– presenta un dossier de 27 páginas sobre la diversidad cultural, este patrimonio común de la humanidad que debe preservarse. Para la jefa de redacción, Anne-Marie Impe, éste es el objetivo de la Convención sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales adoptó el pasado 20 de octubre a la UNESCO. En este número, autores de diversos países ponen de relieve las diferentes facetas de este importante asunto y llegan mucho más allá del simple estudio de la Convención. Asimismo, abordan las preguntas que se hacen y los problemas que vehicula la pluralidad.

El documento, que se titula ‘¿Hay que temer a Estados Unidos?’, hace hincapié en la urgencia de la ratificación de este Convención, “a falta de lo cual la ‘exención cultural’, que hasta 2004 era un hecho admitido en el seno de la OMC y que, de hecho, se prolonga hasta 2006, podría caducar definitivamente, y se podrían presentar denuncias contra ayudas culturales prestadas por algunos Estados sin que ningún instrumento jurídico pudiese defenderlos. Según La Ministra de Cultura y Comunicaciones de Québec, Sra Line Beauchamp, informa la revista, “se trata de un combate esencial para nuestra supervivencia”. Por Sr. Philippe Suinen, que dirige las relaciones exteriores de la Comunidad francófona de Bélgica, “Para que los bienes culturales puedan circular libremente, en primer lugar es preciso que puedan existir, y su existencia estaría amenazada en numerosos países por falta de subvenciones públicas”. Por su parte, Sra. Fadila Laanan, Ministra de Cultura de la Comunidad francófona de Bélgica, afirma que “la Convención no pretende frenar la libre circulación de los bienes, sino proteger el derecho a apoyar, por ejemplo, nuestras televisiones de servicio público o nuestras televisiones locales en su función de servicio público”.

Asimismo, la revista pone de relieve que los países africanos apoyan esta lucha: “Para ellos, no sólo se trata de protegerse contra la marea cultural estadounidense y occidental, sino también de disponer de los medios para desarrollar sus propios productos culturales. Esta lucha tiene la misma importancia que la protección de los bienes culturales contra las leyes del mercado si no queremos vivir, el día de mañana, en un mundo que no tenga más que una cultura única, estadounidense y comercial”.