Diversidad cultural

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Adopción de la Convención sobre la diversidad de las expresiones culturales en la UNESCO: " Ahora empieza la lucha: será preciso que este Convención sea ratificada por el mayor número posible de países "

Nabil Benabdallah, ministre de la Communication et porte-parole du gouvernement marocain, 3 novembre 2005 – 2005/11/03

En esta edición, el Diario marroquí Le Matin destaca que con la adopción de la Convenciónde la UNESCO sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales , resurge la polémica sobre las cuotas audiovisuales. Al establecer un retrato de las porciones de mercado de las películas en Europa en las salas de cine, el periodista Rachid Tarik llega a la conclusión que los filmes estadounidenses son ampliamente dominantes con relación a los nacionales: Reino Unido: 83% de los filmes estadounidenses contra 15% de los filmes nacionales y 2% para las otras filmes. Estas proporciones son las siguientes en los demás países: España : 75%, 14% y 11%; Italia: 63%, 22%, y 15%; Francia: 56%, 34% y 10%. Por eso, destaca: contra la hegemonía cultural estadounidense, donde siete de las grandes empresas del cine dominan el 80% del mercado mundial, había que reaccionar: " La UNESCO lo hizo adoptando, con una mayoría aplastante, la Convención sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales ". “Este texto, que libera la cultura de las reglas del comercio internacional, entrará en vigor en cuanto la hayan ratificado 30 países. "Es un importante progreso en un mundo que necesita proteger la diversidad cultural y organizar el diálogo de las culturas" (…). Por su parte, también se alegraron los representantes de los países del Sur, pero al mismo tiempo hicieron hincapié en que no se trataba más que de un principio. “Ahora empieza la lucha: será preciso que este Convención sea ratificada por el mayor número posible de países”, comenta.

Para Marruecos, escribe el periodista, la Convención nació en diciembre de 2003, como respuesta a la opacidad que rodeaba la negociación sobre el acuerdo de libre comercio (ALC) entre Marruecos y los Estados Unidos, particularmente en lo que se refiere a la cultura. Así pues, para eliminar cualquier equívoco relativo al TLC, el Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación , Taib Fassi Fihri, se apresuró a tranquilizar a la opinión pública tras la firma del TLC. Pese a que éste declaró que, “a fin de preservar todos los componentes culturales nacionales, Marruecos ha mantenido las subvenciones otorgadas por el Estado en el área cultural, ya se trate de la edición, la distribución, la venta de libros y revistas, las grabaciones de películas, de videos y de música, de producción cinematográfica o de difusión radiofónica y televisiva”, según un observador, si bien la excepción cultural es un logro innegable, dicho logro es frágil y se puede esquivar.

A este respecto, destaca el periodista, Estados Unidos ha multiplicado los tratados bilaterales de liberalización que, con la mayor frecuencia posible, integran los servicios audiovisuales. Marruecos , Honduras, Nicaragua ya han hipotecado cualquier posibilidad de construir una política reglamentaria en el área audiovisual: cuotas, acuerdos de coproducción, etc. Es un punto de vista que no comparte el Ministro de Comunicación y portavoz del Gobierno , Sr. Nabil Benabdallah, quien afirma que la nueva reglamentación marroquí relativa a la comunicación audiovisual y a la industria cinematográfica es edificante en cuanto a nivel, calidad y espíritu de apertura y de apoyo establecidos con el fin de garantizar las condiciones óptimas para el desarrollo y la promoción de la creación audiovisual nacional.

Con este fin, si bien la Convención reafirma el derecho soberano de adoptar medidas y políticas para proteger y promover la diversidad de las expresiones culturales, también dicta los derechos y obligaciones de las partes que incluyen una serie de políticas y medidas para proteger y promover la diversidad de las expresiones culturales, a saber, abordar la creatividad con todas las implicaciones que tiene en el contexto de la globalización, donde las diversas expresiones se ponen en circulación y son accesibles para todos a través de los bienes y servicios culturales.