Diversidad cultural

Comunicados / discursos / declaraciones

Cultura Libre - Cómo los grandes medios utilizan la tecnología y la ley para bloquear el acceso a la cultura y controlar la creatividad

Lawrence Lessig, The Penguin Press & Rédaction Transversales ,   348 pages, October 15, 2004 – 2004/10/15

En Cultura Libre, el autor Lawrence Lessig, abogado estadounidense , señala que la lucha que libra ahora mismo se centra en dos ideas: "piratería" y "propiedad". Y su objetivo consiste en explorar estas dos ideas. Sin embargo, previene, la discusión aquí no es tanto sobre la misma Internet, es más bien sobre cómo Internet afecta a una parte de nuestra tradición que es mucho más fundamental : « Esta tradición es la manera en la que nuestra cultura se ha hecho. V enimos de una tradición de “cultura libre” : no “libre” como en “cerveza libre”, prestándome una frase del fundador del movimiento del software libre, sino “libre” como en “discurso libre”, “mercado libre”, “intercambio libre”, “empresa libre”, “libre voluntad”, y “elecciones libres” ». Según el autor, una cultura libre apoya y protege a los creadores e innovadores. Lo hace directamente garantizando los derechos de propiedad intelectual. Pero lo hace indirectamente limitando el alcance de estos derechos, para garantizar que los creadores e innovadores que vengan después permanezcan tan libres como sea posible del control del pasado. Una cultura libre no es una cultura sin propiedad, al igual que un mercado libre no es un mercado en el cual todo es libre. Lo opuesto a una cultura libre es una “cultura de permisos” : una cultura en el cual los creadores sólo pueden crear con el permiso de los poderosos, o de los creadores del pasado. Esta idea es un elemento de la discusión en Cultura Libre.

A unque mi enfoque, la idea central de la argumentación del autor no es sólo la concentración de poder producida por concentraciones de propiedad, sino mas importante, si por eso menos visible, la concentración de poder producida por una cambio radical en el alcance de la ley : « La ley, dicho, está cambiando; este cambio está alterando la manera en la que nuestra cultura se hizo. Ha existido una cultura libre en nuestro pasado, pero existirá en nuestro futuro sólo si cambiamos el camino en el que estamos ahora ». La cultura libre que el autor defiende en ese libro es una balance entre la anarquía y el control : « Una cultura libre, como un mercado libre, está lleno de propiedad. Está lleno de reglas de propiedad y contrato que son impuestas por el estado. Pero al igual que el mercado libre es distorsionado si la propiedad se vuelve feudal, así también una cultura libre puede ser conflictuada por el extremismo en los derechos de propiedad que la definen. Esto es lo que temo sobre nuestra cultura de hoy en día. Es contra el extremismo que se ha escrito este libro ».

En efecto, en Free culture, el autor ataca la forma en que las grandes industrias “culturales” utilizan las tecnologías y el derecho para impedir la aparición de nuevas formas de creatividad que amenazan sus posiciones hegemónicas. A su modo de ver, la historia de la propiedad intelectual traduce la búsqueda de un equilibrio: entre, por una parte, la protección de los creadores, de inventores y de sus difusores y, por la otra, el enriquecimiento de un bien público de creación del otro, que permite a toda creación alimentarse con las anteriores. La irrupción de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC ) lleva a que las industrias defiendan su semimonopolio sobre el frente legal en primer lugar: “desde hace 30 años, cada nueva legislación, dirigida hacia un refuerzo del derecho de los propietarios (de autor, patentes), restringe el sector público”. En segundo lugar, sobre el frente tecnológico: “los industriales intentan incluir dispositivos de protección de sus derechos en los aparatos, como el dispositivo anticopia de CD y DVD - o DRM (Digital Rights Managements). Debido a que la libertad de la cultura estadounidense - fundamento democrático – está amenazada, el autor propone un nuevo equilibrio entre propiedad y libertad. Preconiza, entre otras cosas, un acto simbólico que un autor debería realizar al cabo de 45 años para renovar su derecho: “las obras sin más valor comercial que los autores dejan de lado caerían en el sector público.”

Free Culture fue lanzado a la Red precisamente con una licencia Creative Commons que permite todo tipo de usos (citarlo, reproducirlo, crear obras derivadas a partir de él) siempre que estos usos sean no comerciales y se atribuya la autoría al creador original. [05-09]