Diversidad cultural

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Los desafíos de la futura Convención de la UNESCO para la protección de contenidos culturales y expresiones artísticas

Comité de Enlace Internacional de Coaliciones para la Diversidad Cultural, Paris, 27 de enero de 2005 – 2005/01/25

El Comité de Enlace Internacional de Coaliciones para la Diversidad Cultural (CEI) se reunió en Paris el 26 y 27 de enero 2005 para discutir sobre los últimos desarrollos del proceso de elaboración de una convención internacional sobre la protección de la diversidad de los contenidos artísticos y las expresiones culturales, en curso en la UNESCO. Los representantes del CIL-CDC, que agrupa 21 Coaliciones para la diversidad cultural representando 300 organizaciones profesionales de la cultura, después de estudiar el anteproyecto de la convención revisada por el Comité de Redacción luego de su reunión del 14-17 de diciembre 2004, así como los comentarios escritos de los Estados miembro, el CEI ha adoptado la siguiente posición sobre la Convención, la que propone rebautizar « Convención sobre la protección, la promoción y el desarrollo de la diversidad de contenidos culturales y expresiones artísticas ».

En una conferencia de prensa, durante la cual una delegación del CEI presentó el análisis realizado por el CEI sobre el anteproyecto de Convención tal como revisado por el Comité de redacción , el CEI estimó que la segunda sesión de la reunión de expertos gubernamentales que se abre a la UNESCO en París del 31 de enero al 12 de febrero de 2005, es « una reunión decisiva para la adopción del Convención sobre la diversidad cultural en 2005 ». Al respecto, el CIL recuerda, tomando posición sobre el anteproyecto de Convención, los principios que deberían dirigir la negociación en el marco de esta reunión intergubernamental, a saber: los bienes y servicios culturales son vectores de la identidad de los pueblos y por tanto no pueden ser reducidos a meras mercancías; el acceso a una oferta diversificada de contenidos culturales nacionales y provenientes de todas las regiones del mundo es un derecho fundamental; sólo la puesta en vigor de verdaderas políticas culturales nacionales puede permitir el desarrollo de una producción cultural en cada país y hacer así posible esta diversidad de la oferta.

Por otra parte, el CEI considera indispensable que: el campo de aplicación del texto de la Convención claramente centrado en la diversidad de los contenidos culturales y las expresiones artísticas; La convención debiera ella misma ser una herramienta de cooperación internacional a favor del desarrollo cultural y no simplemente referirse a los acuerdos de cooperación que los Estados concluyan entre ellos; La convención debe prever un compromiso claro para los Estados, en términos no ambiguos, de apoyar los objetivos de esta Convención en otros foros, en particular al abstenerse de asumir compromisos de liberalización que afecten a la cultura en el contexto de acuerdos de comercio internacional; La convención no debe estar subordinada a otros acuerdos internacionales. Ella debe tener el mismo peso que otros acuerdos, incluídos los acuerdos comerciales, y debe servir de punto de referencia en lo que respecta a las medidas que los Estados puedan tomar para asegurar una verdadera diversidad de contenidos culturales y de expresiones artísticas; La Convención debe incluir una disposición que estipule el compromiso formal de los Estados parte a recurrir a mecanismos previstos por la Convención para resolver las diferencias que le correspondan. Ella debe igualmente proveer un mecanismo que pueda ser activado unilateralmente por un Estado parte.

Además, el CEI juzga « imperativo » que la Convención esté lista para ser adoptada durante la próxima Conferencia General de la UNESCO que tendrá lugar en octubre 2005. En efecto, las fuertes presiones ejercidas sobre la cultura imponen que la Convención sea adoptada antes del cierre de las negociaciones comerciales de la OMC y de la proliferación de acuerdos bilaterales de libre comercio que incluyan a la cultura, sin perder de vista el objeto mismo de la Convención. Es por tanto de importancia capital que los Estados se abstengan de hacer demandas y ofertas de liberalización en el cuadro de negociaciones comerciales bilaterales y multilaterales en curso. [05-03]