Diversidad cultural

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"Es urgente que la Convención de la UNESCO entre en vigor, para inscribir en el derecho internacional el valor específico de los bienes y servicios culturales"- 2006/09/15

"La diversidad cultural: Una urgencia para nuestro tiempo"
El diario La Croix dedica una nota especial a la diversidad cultural en su edición del 15 de septiembre. El Ministro francés de Cultura y Comunicación, el Sr. Renaud Donnedieu de Vabres, en su artículo, declara que en torno al Presidente de la República Francesa y con el Presidente de la Comisión Europea, Francia se moviliza para que los Estados Miembros y la Unión Europea formen parte de los treinta primeros miembros de la UNESCO que determinarán la orientación, interpretación y aplicación de la Convención sobre la diversidad de las expresiones culturales. Para el Ministro, mientras que una decena de Estados no pertenecientes a la Unión Europea ya ratificó esta Convención, en la Unión, solamente Francia y Finlandia ya completaron sus procesos de ratificación conforme a su legislación nacional, así como Austria, España y Suecia que acaban también de completar los suyos, mientras que Luxemburgo y Malta se preparan para hacerlo.

El Ministro sostiene que "hay urgencia para que se aplique este proyecto profundamente político en el mundo de hoy". Al respecto, declara: "En un mundo donde cada expresión artística debe tener derecho de ciudadanía, e incluye, por supuesto, la inmensa cultura estadounidense, donde un 85 % de las entradas de cine se venden para las películas producidas en Hollywood, donde un 50 % de las obras de ficción difundidas en la televisión europea son de origen estadounidense, donde nueve de los diez escritores más traducidos son de lengua inglesa, y donde un 90 % de los 6 000 idiomas listados por los lingüistas no están representados en Internet, es urgente que la Convención de la UNESCO entre en vigor, para inscribir en el derecho internacional el valor específico de los bienes y servicios culturales, que no deben estar sometidos únicamente a las leyes del mercado, así como el derecho soberano de los Estados de adoptar medidas de apoyo a las actividades culturales".

"El combate del derecho cultural internacional"
Para Pierre Gueydier, Responsable de los Asuntos Culturales de la Universidad Católica de Angers, si la aprobación de la Convención "permitió colocar esta primera piedra del derecho cultural internacional", «los beneficios de este texto siguen siendo ampliamente virtuales puesto que, hasta ahora sólo fue ratificado por un puñado de Estados (…), cuando se debe alcanzar el número de treinta para que la Convención entra en vigor". En su opinión, "una de las razones es la oposición constante de los Estados Unidos" que, después de haber perdido esta batalla con la aprobación de la Convención en la última Conferencia General de la UNESCO en octubre de 2005, «despliegan estrategias para escabullirse. Gracias a la firma de tratados comerciales bilaterales que incluyen el sector cultural, pueden chantajear a los países que están en inferioridad de condiciones para que renuncien a su derecho a adoptar políticas de protección de su cultura nacional, especialmente en el ámbito cinematográfico. Alentados por la suspensión en la OMC de la Ronda de Doha, siguen negociando a gran velocidad tales tratados bilaterales de libre comercio con unos quince países".

"Internet, una libertad controlada"
En esta misma óptica, Louis Pouzin, Director de proyectos en Eurolinc (Conférence Internet des langues européennes), afirma que "la cultura en el sentido estadounidense no es más que una variedad de mercancía. De ahí las guerras con parte de Europa en relación con el cine, la radio o la televisión. Con Internet, los Estados Unidos creen disponer del arma comercial absoluta para difundir su mercancía cultural (…). Los medios de presión de la hiperpotencia le permiten imponer mediante su idioma un conjunto de reglas jurídicas y comerciales hechas a medida para asegurar su supremacía: normas, patentes, datos personales, seguridad, contratos, finanzas".

"Diversidad cultural : La realidad del mosaico estadounidense"
Por su parte, James Cohen, profesor a la Universidad de París VII, concluye su artículo de esta manera: "a pesar del carácter cosmopolita de algunas grandes ciudades estadounidenses y a pesar del discurso ritual de elogio de la "diversidad" (…), los verdaderos desafíos de la diversidad cultural quedan sin superar".