Diversidad cultural

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Conferencia del Secretario General de la Francofonía, en Luxemburgo, sobre el francés en las organizaciones internacionales

Ante los miembros de la Asociación de los franceses en funciones en las instituciones internacionales en Luxemburgo (AFFIL), el 25 de octubre de 2007, el Secretario General de la Francofonía, Sr. Abdou Diouf, pronunció en Luxemburgo una conferencia sobre “El francés en las organizaciones internacionales: el reto del plurilingüismo”.

Al principio de su intervención, el Sr. Diouf confió a los participantes que su decisión de hablarles del plurilingüismo en las organizaciones internacionales se debe al hecho de que “se trata de una dimensión esencial de este importante reto para el futuro que constituyen, en esta era de globalización, la protección y la promoción de la diversidad cultural”.

De entrada, el Secretario General quiso disipar un malentendido. “La inscripción de la diversidad cultural y lingüística entre las prioridades de la Organización Internacional de la Francofonía [OIF] no puede interpretarse como una coartada para ocultar una obsesión única: la defensa exclusiva de la lengua francesa. Al defender el francés, pretendemos, de forma más amplia, defender la difusión de todas las lenguas, recordó el Secretario General.” Para ilustrar sus palabras, el Sr. Diouf alegó las acciones que lleva a cabo su organización, en el seno del espacio francófono, en favor de los otros idiomas hablados en los países miembros de la OIF. Entre otras cosas, mencionó el papel determinante que desempeñó la OIF en favor de la adopción de la Convención de la UNESCO sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales.

Más adelante, el Sr. Diouf expuso las motivaciones que animan a la Francofonía, las acciones que lleva a cabo y las expectativas que subyacen en su lucha en favor de la diversidad lingüística. En primer lugar, evocó “el convencimiento de que no se puede reducir un idioma a su función de comunicación entre los hombres”. Prosiguiendo sobre el mismo tema, el Secretario General declaró:  “(…) Un idioma es también, y sobre todo, la expresión de una cultura, de tipos de vida, de valores, tradiciones, creencias, y que, por ello, vehicula cierta representación del mundo.”

Partiendo de estas observaciones, el Sr. Diouf considera que por ello es preciso calcular todas las consecuencias. “La consecuencia, en primer lugar, de que plurilingüismo y multiculturalismo son interdependientes, y que la desaparición del primero tendría como resultado, al final, la desaparición del segundo, con el riesgo de que se exacerbasen las reivindicaciones identitarias. Y luego la consecuencia de ver que las lenguas pierden su funcionalidad en algunos campos esenciales de la actividad humana: relaciones interestatales, investigación, comercio, finanzas, enseñanza superior.”

El Secretario General destacó luego que el deber de todos y de cada uno, esto es, las organizaciones internacionales, los Estados, los individuos, es preservar, respetar, acondicionar la diversidad y la pluralidad. Considera que “(…) la Unión Europea tiene un importante papel simbólico que desempeñar ante el resto del mundo y que perdería mucho si sucumbiera al canto de sirenas de un idioma único.”

A continuación, el Sr. Diouf declaró: “Consciente de este reto, consciente de la fuerza de influencia que pueden constituir los 14 Estados que son a la vez miembros de la OIF y de la Unión Europea –particularmente desde la ampliación al Este llevado a cabo por nuestras dos instituciones– la Francofonía, con la ayuda de Luxemburgo, de la Comunidad francesa de Bélgica y de Francia, ha implantado un plan de acción específico.” Nuestro objetivo, recalcó, “es ayudar a los Estados de la Unión a formar a sus expertos al francés y en francés, tanto en las representaciones permanentes y las misiones ante la Unión Europea en Bruselas, como en las administraciones centrales y territoriales de dichos países, o como en el seno de las Escuelas Nacionales de Administración y de los Institutos Diplomáticos. Cada año, 12.000 beneficiarios están involucrados en este programa. Asimismo, tenemos la vocación de velar por el lugar del francés en todas las grandes organizaciones internacionales, ya se trate de la ONU o de las organizaciones regionales, sobre todo africanas”, destacó el Sr. Diouf.

Recordando que durante la última Asamblea General de las Naciones Unidas, de los 68 Estados miembros u observadores de la Francofonía que se expresaron en el nivel más alto, tan sólo 28 lo hicieron total o parcialmente en francés, el Secretario General declaró: “Es decir que la práctica del plurilingüismo en el seno de las organizaciones internacionales depende también, en una gran medida, de la voluntad política de los Estados de ir por esta vía. A este respecto, esperamos mucho del vademécum que los jefes de Estado y de gobierno adoptaron durante la última Cumbre de la Francofonía en Bucarest.”

Con este texto, recuerda el Sr. Diouf, “se comprometen, en efecto, a utilizar el francés en las organizaciones internacionales siempre que sea posible, sin por ello privarse del uso de su propio idioma cuando éste goza de una situación de idioma oficial o de trabajo. Por otra parte, se comprometen a defender, incluso con la reivindicación y la protesta, la situación de idioma oficial y de trabajo de nuestra lengua común en estas mismas organizaciones.”

El Sr. Diouf declaró luego: “En lo sucesivo, le corresponde a cada uno de nuestros Estados miembros tomar las medidas adecuadas para una aplicación efectiva de este vademécum, si no queremos quedarnos a nivel de declaraciones de intención.”

Para conocer todas las reflexiones que el Sr. Diouf compartió sobre la cuestión del francés en las organizaciones internacionales, los invitamos a todos a leer la versión integral (en francés) de su discurso.

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