Diversidad cultural

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Declaración de Bruselas de los artistas, profesionales y empresarios de la cultura

Los artistas, profesionales y empresarios de la cultura reunidos en Bruselas, en el marco del Coloquio Cultura y creación, factores de desarrollo, adoptaron, el 3 de abril pasado, una declaración combinada de 32 recomendaciones. Aquí reproducimos algunos extractos de la Declaración cuyo texto completo se encuentra disponible en el sitio « Cultura y creación, factores de desarrollo »

"Artistas, profesionales y empresarios de la cultura, llegados de países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP) y de los Países miembros de la Unión Europea, nos reunimos en Bruselas del 1o al 3 de abril de 2009, invitados por el Consejo del Grupo ACP y la Comisión Europea. El objeto de este encuentro era llegar a una concertación sobre los desafíos actuales y futuros de la cooperación cultural, la importancia que se le debe acordar al sector cultural para el logro de una sociedad del conocimiento y de una economía creativa, sobre las necesidades y expectativas de los profesionales de los países ACP y sobre las orientaciones prioritarias que se deben dar a los programas de cooperación cultural entre los países ACP y de la Unión Europea [...].

Como lo enuncia de manera clara el título del coloquio, la intención de articular la cultura, la creación y el desarrollo asociando profesionales de la cultura de ACP y de Europa a responsables políticos al más alto nivel de los Estados ACP y de la Unión Europea, nos devuelve la esperanza y nos hace pensar que esta Declaración no será un nuevo texto internacional sin seguimiento político y operacional. Si los responsables políticos de la Unión Europea y de los países ACP la apoyan, esta declaración tiene posibilidades reales de lograr una nueva dinámica.

En la actualidad, el conjunto de los países debe hacer frente a una crisis profunda: financiera, económica y social. Se añaden, especialmente para los países en desarrollo, las crisis climática, energética, de seguridad alimentaria y de seguridad humana. Las políticas actuales de cooperación al desarrollo permiten apenas enfrentar de manera adecuada los retos que se plantean en términos de desarrollo sostenible. Debemos pues reconsiderar nuestro enfoque del desarrollo. Y, sin querer sobrestimar el poder de la cultura, estamos convencidos de que, como lo destacaba ya Léopold Sédar Senghor, "la cultura está al comienzo y al final de todo desarrollo".

Numerosas investigaciones y estudios muestran que en ciertos países la cultura y la creación artística constituyen uno de los sectores económicos más dinámicos, en términos de empleo, crecimiento económico y creación de riqueza. Por otra parte, favorecen la cohesión social y la participación democrática en la vida de la comunidad. Por último, contrariamente a los recursos mineros, el capital social y cultural constituye un recurso renovable. En cuanto a la cooperación Norte-Sur, ésta no será exitosa si no se mejoran los derechos del Hombre, la democracia y la gobernanza. Estimulando el imaginario individual y colectivo, creando vínculos entre las comunidades, la cultura y la creación artística contribuyen al arraigo y desarrollo de la democracia.

Debido a que la cultura, el patrimonio cultural en particular, contribuye al desarrollo económico, al bienestar de las poblaciones y a la cohesión social y porque ejerce un impacto considerable en otros sectores del desarrollo, artistas, profesionales y empresarios culturales, formulamos las tres reivindicaciones centrales siguientes:

  • en primer lugar, que la cultura sea objeto de políticas públicas estructurantes, a niveles nacional, regional e internacional;
  • en segundo lugar, que la dimensión cultural sea tomada en cuenta por las otras políticas sectoriales e inscrita en un enfoque transversal del desarrollo;
  • Por último, que los artistas y creadores sean reconocidos plenamente como actores del desarrollo y dotados de un estatuto profesional y social adaptado a su contexto.

[...] Para garantizar el éxito de esta iniciativa, hacemos un llamado a los Estados ACP, a la Unión Europea y a las agencias regionales y multilaterales de cooperación para que se mejore la coordinación y complementariedad de sus intervenciones con pleno respeto de la autonomía del artista y su creación. También es necesario aumentar significativamente los recursos financieros asignados, porque la fuente de la inercia que deploramos puede definirse como: los medios no están a la altura de las intenciones, por más nobles que éstas sean.

Nosotros, artistas, profesionales y empresarios culturales de África, el Caribe, el Pacífico y Europa, todos miembros del espacio que cubre el Acuerdo de Cotonú, el cual, en términos de respeto de la diversidad cultural y diálogo intercultural, es un ejemplo para el resto del mundo, adoptan esta Declaración y llaman a la instauración de un Comité de seguimiento.

Afirmamos nuestro compromiso de contribuir a través de nuestras obras y nuestras creaciones a la llegada de una nueva sociedad dónde cada miembro podrá afirmar su dignidad y su creatividad y aportar su parte a la construcción de un mundo mejor."

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