Diversidad cultural

Publicaciones y Estudios

La diversité culturelle menacée : "Manipulations de l’information et concentration des médias - Contestation de l’ordre médiatique américain"

Le Monde diplomatique, avril 2004, p. 19 - 2004/04 

“¿Representan algunas empresas de prensa una amenaza para la paz mundial?” A esta pregunta, el Sr. Eric Klinenberg, profesor en la Universidad de Nueva York y autor de Heat Wave : A Social Autopsy of Disaster in Chicago, (University of Chicago Press, 2002), signatario de este texto, afirma que “la campaña electoral en la cual se van a enfrentar el Sr. George W. Bush y el Sr. John Kerry permitirá, sin duda alguna, abordar la cuestión de las manipulaciones de la información, así como la de la concentración capitalista en los medios de comunicación”. Destaca que, en efecto, en el año 2003 aumentó la protesta contra el orden mediático. Así pues, el periodista John Nichols, que dirige un movimiento a favor de la reforma de los medios de comunicación, Free press, en plena expansión, pone en tela de juicio el funcionamiento del periodismo estadounidense. A este respecto, el Sr. Bernie Sanders, que representa el Estado de Vermont en la Cámara de Representantes, pone de relieve que, “por primera vez en la historia de Estados Unidos, el tema de la apropiación de los medios de comunicación por parte de las empresas privadas ha entrado en el debate político”. El Sr. Maurice Hinchey, también miembro del Congreso, agrega que la reforma de los medios de comunicación “representa el problema más grave al cual se ve confrontado hoy día el pueblo estadounidense: hemos de reapropiarnos el debate, pues de ello depende la democracia”. Pero, se pregunta el autor, “¿Cómo lograr que se muevan las cosas en un país en el que diez enormes empresas dominan el mercado de la actualidad? ¿Qué puede esperar un movimiento decidido a transformar los medios de comunicación?”
No obstante, el autor destaca que dos eventos propiciaron la toma de conciencia y la movilización de millones de estadounidenses: la falta de espíritu crítico de los periodistas sobre el tema de la guerra de Irak y la decisión de la Comisión Federal de Comunicaciones (Federal Communications Commission – FCC), que  aceleró la desregulación de los media. A este respecto, el 2 de junio de 2003, la FCC, que regula el sector de la comunicación, “tomó una decisión que permitía a los mastodontes mediáticos aumentar aún más sus cuotas de mercado”, autorizando a los periódicos a poseer emisoras de televisión en la misma ciudad y permitiendo que los difusores adquiriesen más cadenas locales y nacionales. Mientras tanto, dos millones de estadounidenses le escribían para manifestar su oposición a la desregulación contemplada. Para el Sr. Charles Lewis, dirigente del Centro para la Integridad Pública (CPI), es evidente que “la FCC pactó con el sector privado” y, según el Sr. Adelstein, uno de los cinco dirigentes de la FCC, se trató de “la más amplia y más grave sospecha acerca de la protección de los consumidores en la historia de la teledifusión estadounidense”. Una representante, Sra. Tami Baldwin, se quejó de que, “en calidad de miembro del Congreso de Estados Unidos, tuviera que consultar la prensa extranjera para obtener información precisa y fundada”.
Ilustrando sus palabras, el autor recalca que la Ley de Telecomunicaciones, promulgada por el Presidente Clinton en 1996, desreguló de tal manera el mercado de la difusión radiofónica que el número de propietarios de emisoras disminuyó un 34% en siete años. Hoy día, Clear Channel posee, por sí sola, más de 1.200 estaciones, entre ellas las seis de Minot. En algunas ciudades, una sola empresa posee la totalidad de las emisoras locales y a los habitantes les cuesta encontrar algo interesante que escuchar. La televisión no está al abrigo de esta situación. Según el Sr. Adelstein, “aproximadamente el 14% de las emisiones difundidas por las televisiones locales son “infomercial”, esto es, mensajes publicitarios maquillados en boletines de información”. No obstante, como destaca el Senador Lott, los estadounidenses se interesan por la televisión, la radio y la prensa. Y están preocupados con el déficit de calidad y diversidad que advierten en las mismas. Por su parte, el Sr. Bernie Sanders observa, por ejemplo, que las reuniones políticas que tratan sobre este tema atraen a más gente que cualquier otro tema. Pues bien, como destaca el autor, los movimientos decididos a transformar la información se concentran, por el momento, sobre Irak y la FCC, pero su objetivo no es únicamente anular las leyes votadas en 2003: “Volver sobre las decisiones de la FCC no basta, advierte John Nichols: esto nos seguiría dejando frente a una guerra ilegal cubierta por una prensa partidaria”. Para Robert McChesney, universitario y director de Free Press, es urgente poner en tela de juicio “los medios de comunicación monopolísticos”, reorganizar este sector para desembocar en la constitución de una esfera pública más democrática. Luego, será preciso obtener subvenciones gubernamentales más importantes para la televisión pública y los medios de comunicación asociativos.
Para concluir, el autor afirma que “la amplitud de las protestas manifestadas en el pasado año ante la FCC incita al optimismo. Free Press, las organizaciones nacionales como FAIR, Media Access, Media Channel y los cientos de agrupaciones locales que se están constituyendo saben que no se les regalará nada. Pero los eventos del año transcurrido han galvanizado a los dirigentes de dicho movimiento, que están dispuestos a luchar”. (Disponible únicamente en francés)