Diversidad cultural

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"Diversité culturelle et Francophonie, dans l'espace francophone et a l'échelle mondiale" : Séance inaugurale du Haut Conseil de la Francophonie - Dossier préparatoire

Organisation internationale de la Francophonie (OIF), Paris, 19-20 janvier 2004 - 2004/01/19-20

La primera reunión de trabajo del Alto Consejo de la Francofonía, que se celebró en París del 19 al 20 de enero de 2004, se centró en el tema: “Diversidad cultural y Francofonía, en el espacio francófono y a escala mundial”. La Francofonía quiso así mostrar su fuerte implicación en el proyecto de Convención Internacional sobre la Diversidad Cultural que se está preparando en la UNESCO, convención que, según se afirma, “tendrá importantes repercusiones sobre el desarrollo de las industrias ligadas a la cultura”. Dicho encuentro se llevó a cabo a través de varias sesiones que permitieron a los participantes abordar temas como: “Diversidad cultural y Francofonía en el espacio francófono: ¿una aparente contradicción?”; “Diversidad cultural y Francofonía a escala mundial: el difícil reto de la apertura y del diálogo”. En su nota de introducción, el Sr. Christian Valantin, Presidente del Alto Consejo, declaró que “las dinámicas que imperan en la globalización indican que es urgente definir jalones y referentes seguros apoyándose en un proceso en tres etapas: esclarecer el concepto de cultura creando el diálogo entre las naciones, promover estrategias a la altura del nuevo instrumento normativo internacional en lo tocante a la diversidad cultural e identificar prácticas concretas que se hayan de implementar para traducir en la realidad vivida la dinámica plural necesaria. De dichos debates emergieron tres grandes prioridades susceptibles de propiciar verdaderamente la diversidad cultural mundial: llevar a cabo un amplio debate nacional e internacional, empezando por los países miembros de la OIF y con las demás grandes áreas lingüísticas, sobre el equilibrio aceptable entre identidad como refugio y diálogo de las culturas, en el marco de los valores universales superiores; permitir realizar políticas públicas o contractuales de regulación de los mercados de las industrias culturales: audiovisual, edición, cine, discos, canción, excluyendo los productos que figuren en los campos de intervención de la OMC (posibilidad de subvencionar y de mantener cuotas). Para ello, hay que vigilar los dos frentes: el de la Unión Europea y el de la OMC, tratando, a la vez, de lograr que se adopte una Convención en la UNESCO, y fomentar la emergencia de industrias culturales y circuitos de distribución en el Sur”. (Disponible únicamente en francés)