Diversidad cultural

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La diversidad cultural: diálogos entre los cineastas del Sur – Coloquio en Cannes 2005 - Acta

Olivier Barlet, Africultures, le 27 mai 2005 – 2005/05/27

En un momento en que se está negociando en la UNESCO un Convención sobre la diversidad cultural « centrada en la cooperación internacional, que debería de ser adoptada en octubre de 2005 », se celebró en Cannes un coloquio sobre La diversidad cultural, diálogos entre los cineastas del Sur, por iniciativa del CNC y en coparticipación con la SACD, TV5 y la Agence intergouvernementale de la Francophonie (AIF), con el apoyo de los socios del Pavillon Cinémas du Sud y de la Coalición francesa para la diversidad cultural. En dicho coloquio, que reunió a representantes de los Coaliciones para la diversidad cultural de Chile, Argentina, México, Marruecos, Burkina Faso, Corea y Francia, se propuso escuchar el punto de vista de los cineastas de varios países de África y América Latina sobre las acciones en favor de la diversidad cultural, suscitar un diálogo sobre las necesidades específicas y la realidad de estos países en materia de la diversidad cultural.

Asimismo, permitió a los participantes « destacar la inminencia del peligro que amenaza a los países del Sur, cuyas expresiones culturales se van a ver cada vez más reducidas por la globalización si no reclaman ‘la excepción cultural’ en los acuerdos económicos de la liberalización de los bienes y servicios que serán llevados a firmar ». « En un momento en que un país africano como Marruecos ha logrado in extremis preservar su soberanía sobre su sector audiovisual nacional, en el marco de un acuerdo económico bilateral recientemente celebrado con los Estados Unidos, y a la hora en que este país ha iniciado negociaciones económicas bilaterales con Túnez, la mesa redonda de Cannes señala la amplitud de una lucha por el control del sector audiovisual que va a seguir desarrollándose hasta la cita fijada por la UNESCO », apunta un observador.

Así pues, según Miguel Necoechea (Coalición mexicana para la diversidad cultural), la producción cinematográfica mexicana bajó un 72%, debido a la invasión del mercado por los productos estadounidenses. Entre 2000 y 2004, se produjeron tan sólo 102 películas a causa del Tratado de Libre Comercio Norteamericano (TLC). Cita el ejemplo de Canadá, que no incluyó la cultura en este TLC, lo cual no fue el caso para México: « En 2004, salieron 280 filmes en las salas de cine mexicanas: 166 eran de Estados Unidos, país que controla 2500 de las 3000 pantallas existentes, drenando así 150 millones de espectadores al año ». Y concluye que el resultado de ello es « el cierre de empresas de producción, el desempleo y un descenso en las exportaciones de películas mexicanas. Ya se ha roto la relación del cine mexicano con el público, que ha dejado de serle fiel, y domina la ideología estadounidense. Los cineastas piden una revisión del tratado de libre comercio, pero la presión de Estados Unidos sobre los gobiernos es muy fuerte ». En su opinión, la futura Convención de la UNESCO sobre la diversidad cultural debería ‘prever acciones retroactivas’, para remediar a esta situación.

Nabil Ayouch (Coalición marroquí para la diversidad cultural), por su lado, afirma que lo que sucedió en México se produce también en Marruecos:« Hace ya 2 o 3 años que Estados Unidos firman los acuerdos de libre comercio con unos treinta países: las negociaciones se llevan a cabo en secreto y con dolor por parte de los cineastas (…) Los estadounidenses negocian un paquete, lo cual se traduce en la apertura total entre los dos países. Son David y Goliat, una relación de fuerzas imposible de gestionar. La industria del ocio (entertainment) es una de las primeras fuentes de ingresos en Estados Unidos y, en algunos años, llegó a ser más importante que la aeronáutica. No hace falta mucho para pasar por proteccionistas y adversarios del intercambio: es fácil caricaturizar. Aquéllos que luchan por la diversidad no pelean por un repliegue sobre sí mismos, sino por la apertura al otro. En Marruecos, se está instaurando un debate. Ahora que el tratado está firmado y entra en aplicación, llueven las opiniones diversas. Pedimos una política de cuotas pero no pudimos imponerla ».

En cambio, Nemesio Juárez (Coalición argentina para la diversidad cultural), opina que la crisis profunda de diciembre de 2001 casi llegó a aniquilar a Argentina; sin embargo, con la lucha se logró obtener una ley clásica de protección y de subvención a la industria cinematográfica, con un fondo de apoyo y solidaridad. No obstante, Argentina no controla más que el 25% de su mercado de películas, mientras que « las demás están en manos de los Majors estadounidenses ».

Por su parte, Kim Hong-Joon (Coalición coreana para la diversidad cultural), afirma que  Corea representa un ejemplo único, con su sistema de Screen quota que impone a cada pantalla en Corea proyectar un 40% de filmes coreanos. No obstante, Estados Unidos pidió en 1999 la abolición de las cuotas coreanas, condicionando a ello su firma de un tratado bilateral de inversiones Estados Unidos /Corea que permitía la libre circulación de capitales estadonidenses en Corea, « lo cual provocó una concienciación, tanto de la industria como del público ».  Es una lucha constante, afirma: « El renacimiento del cine coreano requiere como arma la Convención de la UNESCO ».

En el caso de Chile, Bruno Bettati (Coalición chilena para la diversidad cultural), recalca que se firmó un acuerdo de libre comercio en 2002 con Estados Unidos: « Los profesionales pidieron una excepción pero sólo obtuvieron una reserva. Así podemos seguir subvencionando a la industria cinematográfica pero no podemos tener cuotas o reducciones fiscales ». En esta misma tendencia se encuentra Cheick Ngaïdo Bâ (Coalición senegalesa para la diversidad cultural), que declara: « En los tratados bilaterales, el peso de Estados Unidos es excesivo: se precisan tratados multilaterales ». [05-17]