Diversidad cultural

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Les Rencontres pour l'Europe de la culture réaffirment la place essentielle de la culture dans la construction européenne et la préservation de la diversité culturelle

Présidence de la République française, Paris, le 4 mai 2005 – 2005/05/04

Los días 2 y 3 de mayo de 2005, bajo el patrocinio del el Presidente de la República Francesa y por iniciativa del ministro de Cultura y Comunicación, 800 artistas europeos (pensadores e intervinientes del mundo de la cultura), unos quince ministros de Cultura de Europa, una veintena de parlamentarios franceses y europeos y cerca de 300 periodistas se reunieron en París “para participar con sus testimonios, sus contribuciones y sus propuestas, en la edificación de una Europa de la cultura”. Los Rencontres pour l'Europe de la culture en Paris suceden a la conferencia iniciada por el canciller alemán, Sr. Schröder, y que se llevaron a cabo en Berlín, el 26 y el 27 de noviembre de 2004, sobre el tema  “Dar un alma a Europa”, y que desembocó en la firma, por 17 Estados miembros, de un proyecto de Carta. (ver nuestro Boletín, no 5 del 4 de abril de 2005). “Además de la necesidad de dar una identidad cultural a Europa para que no se vea regida por sus variantes económicas, los Estados miembros comprendieron que la cultura ha llegado a ser un campo de batalla en el cual se cristalizan las rivalidades americano-europeas”. Estos Estados que defienden el principio de la ‘excepción cultural’ consideran que “la cultura no es una mercancía como las demás”.

Para la organización de aquellas jornadas parisinas, el Ministerio de Cultura se apoyó en el trabajo de cuatro talleres de profesionales, a los que se dio el encargo de elaborar propuestas concretas sobre todos los campos artísticos, desde el teatro hasta la danza, desde el cine hasta el libro. Después de Berlín, los Encuentros de París para la Europa de la cultura se celebrarán en Budapest (Hungría) en noviembre de 2005, en Madrid (España) en 2006, y en Lisboa (Portugal) en 2007. Según el comunicado difundido por el gobierno francés al finalizar su Consejo de Ministros relativo a los Rencontres pour l'Europe de la culture, entre otras cosas, catorce ministros suscribieron la Carta para la Europa de la cultura, en la que se reafirma la protección de la riqueza de la diversidad cultural y lingüística como objetivo fundamental, así como los siguientes principios: reconocimiento de la especificidad de los bienes y servicios culturales y audiovisuales que no son mercancías corrientes; derecho de las colectividades públicas a implantar políticas apropiadas para preservar y desarrollar sus expresiones culturales y artísticas; especificidad de los bienes y servicios audiovisuales. Este principio se aplica sobre todo a la negociación de los acuerdos comerciales relativos a los servicios audiovisuales y culturales que hayan de requerir el acuerdo unánime de los Estados miembros, cuando exista la posibilidad de que atenten contra la diversidad cultural y lingüística de la Unión Europea .

Asimismo, el Ministro de Cultura y Comunicación de Francia, Sr. Renaud Donnedieu de Vabres, presentó los cinco sectores de acción prioritaria identificados durante los trabajos de los participantes: el patrimonio (marca europea del patrimonio y constitución de un fondo común de seguro que permita agilizar la circulación de las obras); el cine; la educación artística; la difusión de las creaciones musicales y la expansión del libro y de la traducción. En una entrevista con los diarios Le Figaro y La Croix, situó el sentido que se debe dar a estos Encuentros: “Se trata de afirmar el lugar esencial de la cultura en el proyecto político europeo, en una época en la cual algunos temen, con razón, la pérdida de identidad, la uniformidad, la globalización, e incluso la mercantilización. Ya era hora de manifestar la defensa de la identidad cultural y el deseo de apertura de cada país en el seno de la Unión Europea ”. Y agregó que esperaba que ello fuese “un testimonio único de diversidad artística a la hora en que el 85% de las entradas de cine en el mundo son vendidas para producciones de Hollywood”.

El ministro afirmó, entre otras cosas, que la Constitución europea permite garantizar la excepción cultural, que está en el centro de la ambición europea: “La cultura fue durante años la gran olvidada de Europa, pero ha dejado de serlo. Ahora, la Constitución sitúa la ‘ diversidad cultural y lingüística ’ y la ‘salvaguarda del patrimonio europeo’ entre los objetivos de la Unión. El hecho de que sea adoptada por una mayoría calificada permitirá avanzar con mayor rapidez hacia una mayor difusión cultural de Europa. Si algunos acuerdos en el seno de la OMC llegaran a representar una amenaza para la diversidad cultural, Francia, en todo caso, podría ejercer su derecho de veto, gracias a la aplicación de la regla de la unanimidad”. Apunta igualmente que la defensa del sistema de ayudas al cine y al audiovisual se logra precisamente con la reafirmación de la diversidad: “En este mundo en el cual se teme la estandarización y la uniformización, es imprescindible insistir en su especificidad cultural y patrimonial. Hemos luchado para que esto siga siendo posible dentro de Europa”. [05-13]