Diversidad cultural

Publicaciones y Estudios

" Defender el cine europeo, es defender la diversidad cultural ! "

Frédéric Sojcher, cinéaste et enseignant-chercheur à l’université Paris I, le 31 mars 2005 – 2005/03/31

En esta entrevista realizada por Clémentine Forissier , Frédéric Sojcher se pregunta si se puede hablar de cine europeo cuando las películas estadounidenses difundidas en Europa en 2003 ocuparon un 72,1% de los segmentos del mercado. Esto representa una diferencia gigantesca comparada con las películas europeas vistas fuera de sus mercados nacionales, lo que representa 6 %. ¿Cómo se comporta pues el cine europeo en un contexto de mundialización? ¿Existe una unidad en la producción europea? Según el autor, los datos económicos ponen de manifiesto que hay muy poco movimiento de las películas europeas en ese continente y que, en cuanto a los segmentos de mercado, el cine europeo circula muy mal más allá de sus fronteras. Según el autor, “el presupuesto de Eurimage , fondo europeo de ayuda a la coproducción, equivale a la mitad del presupuesto de un blockbuster estadounidense. Esto no es suficiente. La parte del sector audiovisual en el programa Media es escasa. A menudo se hace esta comparación: el dinero asignado por la Unión Europea al programa Media es menos importante que el que se asigna como ayuda a los cultivadores de tabaco en Grecia. Estos presupuestos son muy poco importantes como para revertir la tendencia entre el cine estadounidense y el europeo. Con un poco de cinismo, hoy puede decirse que las películas europeas que existen son solamente las estadounidenses puesto que son las únicas vistas en los 25 Países Miembros.”

En esa misma dirección, el autor destaca que en 1993, durante los debates sobre la excepción cultural en los acuerdos del GATT, el déficit de la balanza comercial entre Estados Unidos y Europa relacionado con las exportaciones cinematográficas era de 3 mil millones de euros en detrimento de los europeos. En esa época se pensaba que se había ganado una batalla porque se clasificó al cine en el rango de excepción cultural. En la actualidad ese déficit es de 9 mil millones de euros. A pesar de las políticas implantadas, los interrogantes continúan siendo los mismos. Por eso, el autor sostiene que “Defender el cine europeo, no solamente es defender Europa. Es defender la diversidad cultural, que puede y que debe existir en todas partes. Ahora bien, la diversidad cultural pasa por la diversidad artística. Existen intercambios en Europa para las coproducciones, pero hay muy pocos intercambios culturales. Las cuestiones que se plantean hoy a nivel político en Europa también se aplican al cine. ¿Lo que se quiere es simplemente una Europa que sea un mercado o una Europa de las culturas? Creo que en la actualidad la única solución pasa por una toma de conciencia que no viene de los profesionales del sector audiovisual sino de los ciudadanos. Éstos deben darse cuenta que es vital para ellos tener acceso a una pluralidad de películas.” [05-09]