Diversidad cultural

Boletín informativo
La Diversidad de las Expresiones Culturales

Vol. 5, no 7 , lunes, 28 de marzo de 2005

Prosiguen la sensibilización y la movilización en favor de la adopción de la Convención sobre la diversidad de las expresiones culturales a la UNESCO !

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Comunicados, discursos, declaraciones

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Comunicados, discursos, declaraciones

La 171 o Sesión del Consejo Ejecutivo de la UNESCO y la participación de la Comunidad Europea en las próximas negociaciones de la Convención sobre la diversidad de las expresiones culturales

UNESCO, París, 17 de marzo de 2005 – 2005/03/27

A la 171 o Sesión del Consejo Ejecutivo que se celebrará, como previsto, del 12 al 28 de abril de 2005 en París , la UNESCO se pronunciará sobre la adopción del proyecto de decisión que deberá permitir a la Comisión Europea participar activamente, en nombre de la Comunidad Europea, en las próximas sesiones de negociación de la Convención sobre la diversidad de las expresiones culturales. Este proyecto está inscrito en el punto 60 del orden del día, a pedido de Luxemburgo en nombre de los Estados Miembros de la Unión Europea . Éstos piden al Consejo Ejecutivo que autorice a la Comunidad Europea a participar, otorgándole los siguientes derechos : tomar la palabra, responder y presentar propuestas y enmiendas en las reuniones oficiales; participar en los comités, grupos de trabajo y reuniones oficiales o no oficiales; y tener su propio rótulo. No se incluye el derecho de voto.

Debe observarse que en la actualidad , la Comunidad Europea goza de la condición de observador ante la UNESCO. Ahora bien, los derechos que la UNESCO atribuye a los observadores no permiten a la Comisión Europea negociar plenamente en nombre de la Comunidad Europea ni estar en condiciones de salvaguardar sus intereses y satisfacer su deseo de ser Parte en la Convención. Sin embargo, señalemos, el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea dispone que en los campos que corresponden a las competencias de la Comunidad, en particular la competencia exclusiva, los Estados Miembros de la Comunidad Europea dejan de estar facultados para negociar o contraer individual o colectivamente obligaciones internacionales. Por otra parte , Algunas disposiciones del anteproyecto de Convención sobre la protección de la diversidad de los contenidos culturales y las expresiones artísticas afectan directamente a la competencia exclusiva de la Comunidad Europea. Otras, a competencias compartidas entre la Comunidad Europea y sus Estados Miembros. Por lo tanto, h abida cuenta de la amplitud de las competencias comunitarias que abarca el anteproyecto de Convención, el Consejo de la Comunidad Europea adoptó, en noviembre de 2004, unas directrices de negociación en las que se autoriza a la Comisión Europea a participar en las negociaciones de la Convención en nombre de la Comunidad Europea. [05-07]

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Apoyar la UNESCO en el proceso intergubernamental de aprobación de la Convención sobre la diversidad cultural : Encuentro internacional de Ministros de Cultura en Madrid

Ministère français de la Culture et de la Communication, le 21 mars 2005 – 2005/03/21

En una declaración conjunta , los Ministros de Cultura de España (Sra. Carmen Calvo) , de Brasil (Sr. Gilberto Gil), y de Francia (Sr. Renaud Donnedieu de Vabres) han invitado hoy desde París a sus homólogos del mundo a una Reunión de Ministros de Cultura que tendrá lugar el 11 y 12 de junio de 2005 en Madrid para reiterar su compromiso de apoyar a la UNESCO en el proceso intergubernamental de aprobación de la Convención Internacional sobre Protección de la Diversidad de los Contenidos Culturales y de las Expresiones Artísticas durante la Conferencia General que se celebrará en otoño 2005 . Los tres Ministros consideran que la futura Convención es un instrumento primordial para asegurar el desarrollo de las diversas culturas del mundo, en equilibrio entre la libre circulación de bienes y servicios culturales y la necesaria protección de las culturas minoritarias . Desde esta perspectiva, la declaración común de dichos ministros a favor de una movilización por la futura Convención sur la diversidad cultural pone de manifiesto los elementos fundamentales que la misma debe contener. [05-07]

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Defender la diversidad cultural en Europa: Los jefes de Estados Europeos desean revisar en profundidad el proyecto de directiva Bolkestein

Coalition française pour la diversité culturelle, le 23 mars 2005 – 2005/03/23

La Coalición francesa para la Diversidad Cultural hizo un llamamiento a la movilización contra el proyecto de directiva sobre la liberalización de los servicios (directiva Bolkestein ) preparado por la Commission européenne. Al respecto, numerosos Estados Europeos, entre éstos Alemania, Bélgica, Suecia, Dinamarca, Portugal y España, se sumaron públicamente esta semana en el Consejo Europeo a la posición francesa que reclama una reconsideración de ese texto con todas sus implicaciones. La Coalición espera que esta voluntad política quedará en evidencia en la decisión del Consejo que, en ausencia del retiro total del proyecto de directiva por parte de la Comisión Europea, queda solo con poder de decisión junto con el Parlamento Europeo. Además, los partidarios de la diversidad cultural, a través de la Coalición, reiteran sus posiciones en favor de la exclusión de las políticas culturales (audiovisuales y de cine) del ámbito de aplicación de la directiva, y piden un tratamiento específico para las actividades de las sociedades de gestión colectiva, del estatus social de los trabajadores de la cultura y de las licencias de agentes artísticos y empresarios de espectáculos. [05-07]

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Éléments pour une économie des industries culturelles

SODEC, le 23 février 2005 - 2005/02/23

La Sociedad de Desarrollo de Empresas Culturales (SODEC) de Quebec acaba de publicar una obra bajo el título: Éléments pour une économie des industries culturelles. Esta obra, que firma Marc Ménard, doctor en economía e investigador de la SODEC desde 1998, propone un análisis de las relaciones que mantienen la economía y las industrias culturales. En esta época crucial donde el liberalismo económico desearía que los bienes culturales estén en un pié de igualdad con los otros bienes, la SODEC analiza las características de la economía de las industrias culturales (“una economía no como las otras”) a partir de la experiencia quebequense. De esta manera, Marc Ménard enuncia que la especificidad de los bienes culturales correspondería a una economía que posee los siguientes rasgos distintivos: una reproducibilidad que se basa en elevados costos fijos de producción pero con bajos costos de reproducción; la aplicación de un importante trabajo de creación; la constante renovación de la oferta; el carácter aleatorio de la demanda; cada producto es un prototipo. Aunque estas características no son exclusivas de la cultura, su importancia y su simultaneidad en un mismo sector corresponden al de las industrias culturales y permiten distinguirlo de los otros.

Este tipo de modelo de economía de los bienes culturales que propone el autor, deriva de una lectura analítica del espacio dado a la cultura en las teorías económicas desde el origen, así como de una descripción atenta de cada uno de los sectores de las industrias del libro, el disco y el espectáculo de variedades, de los oficios de arte así como del cine y la producción televisiva. Mientras que la comunidad internacional se moviliza en un debate sobre la diversidad cultural, la SODEC está orgullosa de aportar un enfoque claro suplementario que ayuda a comprender por que los bienes culturales no son, en realidad, bienes como los otros. [05-07]

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International Commons at the Digital Age/La création en partage

Danièle Bourcier & Mélanie Dulong de Rosnay, Éditions Romillat, décembre 2004 – 2004/12

International Commons at the Digital Age/La création en partage es la primera obra colectiva e internacional sobre las licencias Creative Commons. Creative Commons es una organización sin fines de lucro que ofrece una alternativa al derecho de autor integral de los Estados, con el fin de ayudar a los autores a compartir y utilizar las obras de creación. Esta obra analiza los primeros interrogantes planteados por la introducción de las licencias Creative Commons en sistemas de derecho diferentes y constituye de ese modo, según los autores, un verdadero observatorio de la toma en consideración de la “diversidad cultural” a través de la autorregulación de los actores de Internet. Los autores señalan que el acceso abierto y universal a la información y a la cultura es posible. De esta manera se abordan temas interesantes como la adaptación a las especificidades nacionales y a los sistemas jurídicos, la influencia de las licencias Creative Commons en el proceso de creación, las relaciones de este dispositivo con la gestión del derecho de autor tradicional, la originalidad de la utilización de metadatos en la expresión de los derechos para la búsqueda de información. Estas contribuciones reúnen testimonios y análisis de responsables nacionales de proyectos de traducción, vulgarización y adaptación a su sistema jurídico nacional. Los autores juristas, profesores de derecho, estudiantes e investigadores en tecnologías de la información están entusiasmados con la posibilidad de compartir y mezclar obras de creación en un contexto de acceso abierto a la información y la cultura para todos. Sus contribuciones se agrupan en tres partes. La primera trata sobre los procesos de transposición y adaptación en derecho nacional (Holanda, Australia, Taiwán, Suecia). La segunda parte se refiere a la gobernanza y a los nuevos métodos de regulación sobre Internet, dado que se considera a Creative Commons como una iniciativa característica de la “sociedad civil de los internautas”. La tercera parte de la obra describe dos experiencias prácticas de uso de licencias Creative Commons en el ámbito cultural (música y archivos).

En la segunda parte llama la atención, en especial, el capítulo titulado: Creation as a Universal Common Good - Reflections on an Emergent Model / La création comme bien commun universel - Réflexions sur un modèle émergent. Aquí, las autoras, Danièle Bourcier, directora de investigación en el CNRS (CERSA - Universidad de París II) y Mélanie Dulong de Rosnay, responsable del proyecto International Creative Commons en Francia (CERSA - Universidad de París II), muestran cómo la idea de Creative Commons puede renovar el enfoque del dominio público y la exclusividad de los derechos de propiedad. Destacan que cada vez más se desarrolla una crítica internacional en torno a los derechos de propiedad intelectual. Según las autoras, estos derechos son demasiado exclusivos (fenómeno de overpropertization), demasiado numerosos, demasiado pesados para administrar en el universo digital. Es así, por ejemplo, que el proyecto de transposición al derecho francés de la Directiva Europea de 2001 no parece aportar una solución común y aceptada, en particular, sobre la implantación del concepto de diversidad cultural. Por esta razón, sostienen que es necesario analizar las distintas soluciones provenientes de los actores de la red. Para ello, destacan que los debates sobre el derecho de autor y las prácticas culturales en línea enfrentan dos enfoques económicos: uno basado en la participación, el otro fundado en la apropiación comercial. Pero, según las autoras, estos dos enfoques pueden volverse compatibles a través de las soluciones de Creative Commons. En efecto, ellas estiman que las licencias Creative Commons no solamente permiten a los autores recuperar el control y la gestión de sus derechos para elegir un acceso abierto a la cultura, la información, la educación, la ciencia: también ilustran un proceso completo de gobernanza electrónica. Las tecnologías de la información y la comunicación son la fuente y, a la vez, el objeto de un nuevo derecho. El carácter pedagógico e ilustrado del proceso de licencia se opone a una gobernanza de la creación que tradicionalmente es demasiado rígida, que está en falso con la libertad propia a la creatividad y al descubrimiento. Al respecto, destacan, Creative Commons ilustra el principio de un derecho emergente blando, flexible y negociado, que no se opone a un derecho oficial a veces demasiado apremiante, sino que más bien lo complementa. Estas prácticas de autorregulación renuevan el interrogante sobre la eficacia de la norma, puesto que no se trata de controlar su aplicación ni de sancionar su incumplimiento. La libertad contractual se plantea como una defensa contra las leyes y las técnicas de protección que pretenden restablecer la rivalidad económica de los bienes digitales, y permite lograr de manera eficaz otros objetivos como el enriquecimiento del dominio público y la constitución de un patrimonio común accesible y compartido libremente.

Según las autoras, el ejemplo de las licencias Creative Commons pone de manifiesto que independientemente de las políticas públicas, iniciativas privadas, por medio de renuncias voluntarias, están extendiendo el concepto de bien común. Inclusive, estas soluciones flexibles serían la causa de un nuevo “dinamismo” del dominio público. En la misma, Creative Commons prolonga el movimiento de los programas informáticos libres y open source así como el del contenido abierto (open content), y se ajusta a la Resolución de la UNESCO sobre el acceso universal al patrimonio cultural de la humanidad. ¿Se trata de un nuevo “patriotismo planetario”? se preguntan, ¿se trata de una nueva gobernanza sobre Internet que viene a contrapesar el derecho demasiado complejo de los Estados? ¿Debe haber un nuevo equilibrio o una discordancia entre una globalización de los bienes y un universalismo de los valores comunes? A pesar de ello, concluyen, si se reservan ciertos derechos en nombre de la propiedad de los bienes, también es posible imaginar que se pueden reservar otros derechos en nombre del patrimonio común y el acceso universal al conocimiento y a la cultura. [05-07]

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Día Internacional de la Francofonía : La defensa de la diversidad cultural federa y amplía la comunidad francófona

Le Monde , édition du 19 mars 2005 – 2005/03/19

El 20 de marzo de 2005, la comunidad francófona celebró en los cinco continentes el Día Internacional de la Francofonía . Esta edición del LeMonde informa que este acontecimiento dio lugar a múltiples manifestaciones en los cinco continentes. En ciertos casos, la fiesta de la Francofonía se transformó en un festival que se extendió por una o más semanas: Nueva York acoge una cuarentena de manifestaciones culturales durante todo el mes de marzo; una “Semaine de la Francophonie” da lugar, en las principales ciudades de Polonia, a acontecimientos que van del cine al karaoké; en México, la “Primavera de la Francofonia” durará hasta el mes de junio. Quiere decir que la Francofonía se hace oír mucho más allá de los países de habla francesa. Evidentemente, la Organización internacional de la Francofonía(OIF) sólo cuenta, entre sus 63 miembros, con una minoría de Estados donde se usa principalmente el idioma francés. Uno de los primeros objetivos de la Organización, destaca el artículo, es por supuesto promover la difusión de esta lengua, ya no, como hace tiempo, en nombre de un combate de retaguardia contra el idioma inglés, sino más bien con un objetivo de defensa del multilingüismo y la diversidad cultural.

En efecto, informa Le Monde, “el gran caballo de batalla de la OIF, es la defensa de la diversidad cultural. Ésta comienza en 1993, en la Cumbre Francófona de la Isla Mauricio, cuando los Estados Miembros hacen suyo este combate que Francia, hasta ese momento, libraba de manera bastante solitaria. Esta causa no va a parar de ganar adeptos mucho más allá del campo de la Francofonía. En 2004, la Francofonía se hace oír en la UNESCO sobre la necesidad de dotar a la comunidad internacional de una convención que proteja las producciones y los intercambios culturales de las leyes del mercado y las haga escapar de las medidas de liberalización del comercio mundial (…) Durante este combate en que debe enfrentar, en primer lugar, a Estados Unidos, la OIF va siendo acompañada progresivamente por los conjuntos hispanohablantes y de habla portuguesa, por grandes países del Commonwealth, como, además de Canadá, la India, y los africanos anglófonos, por el conjunto de la Unión Europea, donde ceden las resistencias británica y española, por China y otros. Los estadounidenses prosiguen, en la UNESCO y en sus relaciones bilaterales, una batalla contra este proyecto de Convención sobre la diversidad cultural tan encarnizada como la que libran contra el Tribunal Penal Internacional (TPI). El objetivo de los promotores de la Convención consiste en hacerla adoptar este otoño.” [05-07]

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Para la reducción de la fractura numérica entre el Norte y el Sur : “El diálogo Euro-Árabe y la diversidad cultural en las Sociedades del Conocimiento”

La Presse de Tunis, édition du 27 mars 2005 – 2005/03/27

Del 24 al 26 de marzo pasado, se organizó un coloquio internacional en Túnez sobre “el diálogo Euro-Árabe y la diversidad cultural en las Sociedades del Conocimiento”, con el fin de destacar la necesidad de estimular la creatividad, la promoción de la Sociedad del Conocimiento, la conservación de la diversidad cultural y lingüística, la protección de la libertad de expresión y la simplificación del acceso de todos a la educación. Según Jean-Pierre Boyer, Secretario General de la Comisión Francesa para la UNESCO, este coloquio está consagrado a la diversidad cultural en las sociedades del conocimiento, terminología empleada por la UNESCO que promueve la noción de “Sociedad del Conocimiento” más que la de “Sociedad de la Información”: “se trata de hacer hincapié en los individuos, sus valores y el tipo de sociedad al que aspiran y en la necesidad de construir sociedades que favorezcan el pluralismo, la integración, la solidaridad y la participación”. Este coloquio, que se inscribe en el contexto de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información(CMSI), tiene por vocación aportar una contribución a la implantación de las recomendaciones del plan de acción adoptado en Ginebra en diciembre de 2003 y a la preparación de la segunda fase de la cumbre que se celebrará en Túnez en noviembre de 2005. También apunta a definir los ejes de cooperación y favorecer el desarrollo de asociaciones con vistas a la implantación de proyectos concretos destinados a promover la diversidad cultural y lingüística en las Sociedades del Conocimiento sobre la base de una reflexión común basada en el intercambio de competencias y experiencias.

Esta reflexión orientada hacia la acción se basa en tres principales objetivos que apuntan a valorizar y conservar el patrimonio cultural material e inmaterial, gracias a las tecnologías de la información y la comunicación; a alentar, desarrollar y proteger la creación, la producción y la difusión de contenido culturalmente y lingüísticamente diversificados en Internet; a promover la cooperación entre las comisiones nacionales, las organizaciones y las instituciones gubernamentales y no gubernamentales (sociedad civil) trabajando en los ámbitos de la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación. Al término del encuentro, los participantes insistieron en la necesidad de velar por el respeto a la diversidad cultural y al derecho a la diferencia. Por otro lado, estimaron que la diversidad cultural desempeña un papel primordial, en especial, en la conservación del patrimonio material e inmaterial de los pueblos y la ampliación de la participación popular en la toma de decisiones. Al respecto, recomendaron desarrollar mecanismos que permitan reconciliar la lógica del mercado y la necesidad de preservar los espacios para la creación y la difusión de las expresiones culturales respetando, al mismo tiempo, la diversidad cultural y la identidad; ensanchar el campo del diálogo y la comprensión mutua. También recomendaron seguir estudiando los medios jurídicos y reglamentarios que permitirán garantizar una buena circulación de las obras, respetando los derechos de los creadores.

Según los organizadores, este coloquio internacional es un proyecto conjunto de las Comisiones francesa y tunecina para la UNESCO, elaborado en el marco del diálogo Euro-Árabe, instaurado por las Comisiones Nacionales de las dos regiones y apoyado por la UNESCO, la ALECSO, la ISESCO, el Consejo de Europa y la Agencia Intergubernamental de la Francofonía. El diálogo Euro-Árabe sobre el tema “aprender a vivir juntos” se lanzó en la 46 o Sesión de la Conferencia Internacional de Educación en 2001, por iniciativa de la Comisión alemana y la Comisión tunecina para la UNESCO. Se constituyó un Grupo de Trabajo compuesto de representantes de nueve Comisiones nacionales árabes y nueve Comisiones nacionales europeas, que incluían a Marruecos, Emiratos Arabes Unidos, Egipto, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Siria, Túnez, Alemania, Canadá, Francia, Hungría, Países Bajos, Reino Unido, Eslovenia, Turquía y Ucrania. [05-07]

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