Diversidad cultural

Entrevista con la Señora Michèle Stanton-Jean

Michèle Stanton-Jean, La Señora Michèle Stanton-Jean, exrepresentante del Gobierno de Québec en el seno de la Delegación Permanente de Canadá en la UNESCO.

La Señora Michèle Stanton-Jean, exrepresentante del Gobierno de Québec en el seno de la Delegación Permanente de Canadá en la UNESCO

La trayectoria de la Sra. Stanton-Jean es excepcional y única. Dinámica y ecléctica, laboró en áreas diversificadas, y en particular, en la emancipación de la mujer, la educación de adultos, la salud y la bioética, con el objetivo último de lograr que avanzara la causa humana. Mujer de acción, es titular de un doctorado en Ciencias Humanas Aplicadas, opción Bioética (Ph.D). Asimismo, posee dos másters, uno en Andragogia y otro en Historia. Ha sido galardonada con numerosos premios y honores, entre los cuales cabe citar:

  • en 2014, recibió el Premio Émile-Ollivier del Instituto de Cooperación para la Educación de Adultos y la medalla de la Facultad de Educación Permanente de la Universidad de Montreal;
  • en 2011, fue distinguida por la Orden Nacional de la Legión de Honor de Francia (categoría de Caballero);
  • en 2010, fue galardonada con el premio de la Fundación de Mujeres del Y de Montreal, en la categoría Avance de Mujeres;
  • en 2008, fue proclamada Oficial de la Orden Nacional de Québec;
  • en 1995, la Universidad Concordia (Montreal) le otorgó un Doctorado Honorífico en Derecho  por su contribución al avance de la educación de adultos.

Antes de ser la representante del Gobierno de Québec en el seno de la Delegación Permanente de Canadá en la UNESCO, cargo que ocupó desde 2011 hasta el pasado mes de mayo, ya tenía una sólida experiencia en la UNESCO al ser presidenta de la Comisión Canadiense para la UNESCO, de 2006 a 2010, y presidenta del Comité Internacional de Bioética de la UNESCO, de 2002 a 2005. 

La Señora Stanton-Jean sigue estando activa en el ámbito universitario, contribuyendo a enriquecer la reflexión sobre la bioética y los derechos humanos. El equipo de la Secretaría para la Diversidad Cultural (SDC) ha tenido el honor de conversar con ella en su oficina de la Universidad de Montreal.

Pregunta: La Convención de 2005 celebrará en breve los 10 años de su adopción. En su opinión, ¿cuáles son sus principales retos y cuáles son los medios/soluciones que se consideran para afrontarlos?

Respuesta: Entre los retos de la Convención, el de hacerse más visible y seguir dándose a conocer me parece primordial. Para las convenciones sobre el Patrimonio Mundial (1972) y la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (2003), resulta más fácil porque en el primer caso, los lugares inscritos en el Patrimonio Mundial reciben mucha más publicidad como, por ejemplo, a través de las agencias de viajes que sugieren a sus clientes sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial. Para la Convención sobre el Patrimonio Inmaterial, cuando los elementos del patrimonio están aprobados, las delegaciones presentan con frecuencia espectáculos que ponen de relieve la Convención de 2003. En el fondo, uno de los retos es que la Convención sobre la Diversidad de las Expresiones Culturales llegue a ser más ‘atractiva’, a fin de que sea utilizada, financiada y examinada por los Estados, dado que es une convención de gran importancia. Cabe notar que el Gobierno de Québec se implicó activamente para que saliera a la luz la Convención y contribuyó económicamente al Fondo Internacional para la Diversidad Cultural en dos ocasiones, con un total de 200.000 dólares.

El reto de la Convención consiste en mantenerse presente y proactiva en los debates actuales, a fin de no llegar a ser obsoleta. Por ejemplo, en la era de lo digital, Québec ha invertido mucha energía para integrar este tema en la agenda de los trabajos de la Convención, a fin de que se discutan en profundidad los elementos decisivos que plantea lo digital y se evalúen las vías que deben tomarse para lograr su implantación en la era digital. Esto no significa que haya que reabrirla. Es importante estudiar lo que la Convención puede aportar, concretamente, a la cuestión de la protección de la diversidad de las expresiones culturales en un universo tecnológico y digital. Se trata de un reto muy importante y el trabajo continúa actualmente. Por cierto, el Gobierno de Québec ha contribuido a esta labor al producir dos informes redactados por la RIJDEC1.

Todos estos elementos tecnológicos son importantes, en particular para los países en desarrollo, pues lo digital no es forzosamente su prioridad. Por lo tanto, hay que sensibilizarlos ante la importancia de preservar las expresiones culturales y llevarlos a implicarse en los trabajos de la Convención. Por nuestra parte, nos  involucramos a fondo cuando formábamos parte del Comité Intergubernamental, tanto en la preparación de nuestras posiciones como en las intervenciones. Fuimos capaces de aportar nuestra pericia en cultura y, por cierto, dicha pericia fue reconocida en la UNESCO.

El contexto presupuestario actual de la UNESCO es motivo de preocupación y representa un reto adicional para la Convención de 2005. Esto exige que seamos vigilantes y minuciosos, y que estemos bien preparados, a fin de conservar la Convención como una de las prioridades en el presupuesto de la UNESCO. Por ejemplo, hemos contribuido a conseguir que el presupuesto de la Convención esté claramente identificado en los documentos 37C/4 y 37C/52. Por lo tanto, será preciso mantenernos atentos y presentes, a fin de cerciorarnos de que la Convención obtenga los recursos necesarios, pese al contexto económico actual.

Otro reto es el que consiste en proteger la cultura en los acuerdos de libre comercio. Es preciso, pues, que la Convención sea un instrumento que los Estados puedan evocar, a fin de que la cultura quede protegida.

Pregunta: Según usted, ¿en qué se distingue la Convención de 2005 de las demás convenciones en materia de cultura adoptadas en  la UNESCO?

Respuesta: Esta convención es muy particular, pues consta de dos dimensiones. Reconoce la doble índole de los bienes y servicios culturales, es decir que, por un lado, el hecho de que son portadores de identidades, valores y sentidos, y por otro lado, tienen un valor comercial. Mientras que otras convenciones culturales poseen también un aspecto económico, la Convención de 2005 está directamente vinculada a todos los sectores culturales. En la dimensión económica que se presenta, subyace que un Estado ha de crear un entorno propicio para la creación, lo cual puede realizarse de diversas maneras, tal como la adopción de políticas que propicien la creatividad, faciliten la apertura de los mercados nacionales e internacionales y actúen de manera que la producción cultural esté al alcance del público en general.

Asimismo, hay que recordar que es la Convención de 2005 la que reafirma el derecho soberano de los Estados a conservar, adoptar y aplicar las políticas y medidas que consideren adecuadas para la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales en su territorio, lo cual es de suma importancia, particularmente en este periodo en que se multiplican las firmas de acuerdos de libre comercio. Ello se hace para cerciorarse de que no se cree ningún monopolio y que cada país pueda « aprovechar lo mejor y evitar lo peor », como se dice en bioética.

La cooperación es también un aspecto de la Convención que permite que se la distinga de las demás convenciones culturales, puesto que fomenta diferentes formas de cooperación, llegando incluso a incitar a los países desarrollados a facilitar los intercambios culturales con países en desarrollo, otorgándoles un trato preferente para sus artistas.

Pregunta: ¿Qué balance saca de su paso por la UNESCO?

Respuesta: Un balance muy positivo. Tenía un conocimiento profundo de la UNESCO, y por lo tanto, no necesitaba ningún aprendizaje en este tema. Trabajé toda mi vida en los sectores de cultura y educación; por mi formación, también estaba familiarizada con las ciencias humanas y sociales. Las comunicaciones coincidían con los conocimientos que había adquirido en este sector como periodista, al principio de mi carrera profesional. En cuanto a las ciencias naturales, me fui interesando por ellas a medida de las necesidades y peticiones de Québec, que se preocupa mucho por el medio ambiente. Nuestra presencia en la UNESCO se basa en las competencias de Québec. En efecto, es importante mencionar que el acuerdo3 nos permite actuar en nuestras competencias, particularmente en educación y cultura. Por ejemplo, la educación era particularmente importante este año, sobre todo porque estamos actualmente al final de los primeros Objetivos del Milenio y en el proceso de definición de los nuevos objetivos. Nos agradaría mucho que los nuevos objetivos tuvieran en cuenta la cultura en su formulación, lo cual no es el caso en la actualidad. 

Todo este trabajo se lleva a cabo en estrecha colaboración con los equipos de profesionales que están en Québec y en Ottawa, ya que lo que hay que comprender es que tenía el apoyo de un equipo y de varios ministerios, cuya pericia se menciona en todos los campos de competencia de Québec, ya sea en materia de cultura o de educación, por ejemplo. Así pues, se articula un circuito de informaciones entre la Ciudad de Québec, Ottawa y París, y esta es una relación que ha funcionado muy bien. De paso, mencionaré que Québec tiene la suerte de tener excelentes pasantes en el seno de la Secretaría de la Convención de 2005, lo cual contribuye a que avancen los trabajos y se fortalezcan los recursos humanos de la Secretaría.

Mi estadía en París fue para mí sumamente interesante y lamento que el público conozca muy poco de lo que sucede en la UNESCO, al igual que en otros ámbitos internacionales. Son temas que llaman poco la atención de la ciudadanía, pero creo que, para Québec, es un punto fuerte el tener este acuerdo. Mi mandato me permitió desarrollar una red con diplomáticos de varios países. También me resultó fácil establecer lazos con la Delegación General de Québec en París. Un buen ejemplo de esta colaboración fue la creación de una exposición para presentar los trabajos de Manon Barbeau y de la Wapikoni móvil4 en el marco del Día Internacional de la Mujer, que se celebró en la UNESCO el año pasado, y donde ella tenía un espacio reservado para la presentación de tres de sus películas.

Pregunta: De forma más personal, ¿puede usted compartir con nosotros un momento destacado mientras ocupó el cargo de representante de Québec en el seno de la Delegación Permanente de Canadá en la UNESCO?

Respuesta: Hubo muchos momentos que me parecieron particularmente decisivos y me agradaron mucho. Uno de estos momentos se produjo cuando logramos que se inscribiese en el orden del día trabajos del Comité Intergubernamental para la Diversidad de las Expresiones Culturales en la Era Digital, porque no era una idea aceptada de antemano y tuvimos que trabajar mucho para que lo fuera.

Más globalmente, las numerosas veces que tomamos la palabra e intervinimos durante comisiones, reuniones y conferencias fueron momentos destacados. Aprecié mucho el trabajo de colaboración y la afinidad que se desarrolló con los equipos, tanto en París como en Ottawa y en la Ciudad Québec. De hecho, las relaciones con Canadá fueron muy buenas. Se trata de una colaboración fructífera que funcionó muy bien. Québec tomó la palabra en numerosas ocasiones, especialmente durante la última Conferencia General. Tuvimos invitados, en otras la Ministra de Educación, que también tomó la palabra. Llamó la atención de varios países nuestra fórmula de ‘binomios’, si se puede hablar así, y les pareció que era muy interesante esta manera de proceder.

Mi mandato finalizó con una sorpresa muy hermosa. En el momento de mi marcha, me llamaron por teléfono de la oficina de la Señora Irina Bokova5 para invitarme a cenar con ella. Fue un momento especial, que aprecié mucho. Tuve la oportunidad de estar a solas con ella y abordar diversos temas de actualidad.


1 Red International de Juristas para la Diversidad de las Expresiones Culturales. Estos informes están en línea en: https://www.fd.ulaval.ca/rijdec, así como en el sitio de la Secretaría Gubernamental para la Diversidad Cultural de Québec: http://diversite-culturelle.qc.ca/index.php?id=152.


2 Los documentos 37C/4 y 37C/5 se refieren a la Estrategia a Medio Plazo para 2014-2021 y al Proyecto de Programa y Presupuesto de 2014-2017 para la UNESCO, que se presentaron en la 37a sesión de la Conferencia General de la UNESCO, en noviembre de 2013. Cabe notar que la UNESCO tuvo que pasar de un presupuesto aprobado de 658 millones de dólares estadounidenses a un plan de gastos de 512 millones.


3 La Señora Jean se refiere al Acuerdo del 5 de mayo de 2006 entre el Gobierno de Québec y el Gobierno de Canadá en lo que atañe a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), disponible en el sitio Internet del ministère des Relations internationales et de la Francophonie du Québec.


4 Para tener más información sobre la Wakiponi móvil, se puede consultar el sitio Internet  http://www.wapikoni.ca/http://www.wapikoni.ca/


5 La Sra. Irina Bokova fue reelegida Directora General de la UNESCO por un segundo mandato, en octubre de 2013.

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