Diversidad cultural

Feria de preguntas

En esta sección, encontrarán ustedes respuestas a diversas preguntas acerca de la Convención. 

Información general


  • ¿Cuál es el funcionamiento del Fondo Internacional para la Diversidad Cultural?

    Instituido por el artículo 18 de la Convención de 2005, el Fondo Internacional para la Diversidad Cultural (FIDC) apunta a promover el desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza en los países en desarrollo. Los proyectos seleccionados deberán fomentar el surgimiento de un sector cultural dinámico, por ejemplo la implantación o elaboración de políticas culturales que hagan la promoción de la diversidad de las expresiones culturales o el fortalecimiento de las infraestructuras institucionales que apoyen industrias culturales. Sin embargo, el FIDC no permite financiar proyectos que tengan como único fin la producción de expresiones culturales. Los proyectos elegidos podrán beneficiar de una financiación de hasta 100.000 dólares.

    Los beneficiarios del FIDC podrán ser Partes en la Convención u organizaciones no gubernamentales provenientes de países en desarrollo, así como organizaciones internacionales no gubernamentales que respondan a la definición de sociedad civil.

    Los proyectos admisibles serán evaluados, en primer lugar, por un grupo de expertos internacionales de las cinco regiones geográficas definidas por la UNESCO. Las recomendaciones del grupo serán comunicadas luego al Comité Intergubernamental, que se reúne cada año en el mes de diciembre. Este último será el que tome la decisión final acerca de los proyectos seleccionados.

  • ¿Cómo ratificar la Convención?

    En la sección VII, “Disposiciones finales” de la Convención, los artículos 26 et 27 precisan que los Estados que lo deseen pueden presentar al Director General de la UNESCO sus instrumentos de ratificación, aceptación, aprobación o adhesión de conformidad con sus respectivos procedimientos constitucionales. Para conocer el proceso a seguir para llegar a ser un Estado Parte en la Convención, quedan invitados a consultar el sitio Internet de la Convención 2005 que explica el procedimiento de ratificación.

  • ¿Por qué deben los Estados ratificar la Convención?

    La ratificación de la Convención resulta importante, particularmente por las razones siguientes:

    • Fruto de un amplio proceso de negociación, la Convención reafirma, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, los principios del derecho internacional y los instrumentos universalmente reconocidos en materia de derechos humanos, el derecho soberano de los Estados y gobiernos, a formular y aplicar políticas culturales que permitan desarrollar sectores culturales fuertes que puedan contribuir a una verdadera diversidad de las expresiones culturales a escala nacional e internacional. Asimismo, destaca la importancia de abrirse a las demás culturas del mundo y de crear condiciones que permitan que las culturas alcancen su pleno desarrollo e interactúen, de manera que se enriquezcan mutuamente. Así pues, la Convención sirve de foro internacional para discutir sobre los retos que se plantean a la diversidad de las expresiones culturales y al sector neurálgico de las políticas culturales que la apoyan.
    • La Convención reconoce la índole específica de las actividades, los bienes y servicios culturales como portadores de valores, identidad y sentido que trascienden su dimensión comercial. Por lo tanto, la Convención constituye un instrumento de referencia para los Estados que se enfrentan a presiones para  liberalizar sus sectores culturales, ya sea a escala de la Organización Mundial del Comercio (OMC) o con motivo de la negociación de acuerdos comerciales bilaterales o multilaterales.
    • La Convención crea una plataforma de cooperación innovadora, en particular al instituir el Fondo Internacional para la Diversidad Cultural (FIDC), cuyo objetivo es propiciar el surgimiento de sectores culturales dinámicos en los países en desarrollo, sirviendo así de palanca de cooperación para el desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza.
    • La Convención reafirma la importancia del vínculo entre la cultura y el desarrollo, y fomenta para este fin las acciones llevadas a cabo a escala nacional e internacional para que se reconozca el verdadero valor de dicho vínculo. Se incita sobre todo a las Partes a integrar la cultura en sus políticas y planes nacionales de desarrollo, así como en sus estrategias de cooperación internacional.

    Es importante que la Convención obtenga el mayor número posible de ratificaciones y que estas sean representativas de todas las regiones del mundo. Hoy en día, las regiones de Asia y Pacífico y de los Estados Árabes están infrarepresentadas. Cuanto mayor sea el número de Partes en la Convención, mayor será la posibilidad de que la Convención consolide su lugar en el seno del derecho internacional. Los Estados Partes y la sociedad civil deben proseguir así sus esfuerzos encaminados a propiciar la ratificación de la Convención y acrecentar su visibilidad mediante su promoción en los ámbitos internacionales.

  • ¿Por qué deben las Partes entregar un informe periódico cuatrienal?

    En virtud del artículo 9 sobre el intercambio de información y la transparencia, las Partes en la Convención tienen la obligación de entregar a la Secretaría de la Convención, cada cuatro años, un informe periódico en el cual conste la aplicación de la Convención en su territorio.

    Dicho informe permite compartir experiencias y buenas prácticas de las Partes en materia de diversidad de las expresiones culturales. Asimismo, aborda la manera en que las Partes tratan algunas cuestiones transversales, tales como el reto de lo digital, la igualdad entre sexos y la participación de los jóvenes. Por último, las Partes son invitadas a implicar a la sociedad civil en la redacción del informe. Este último punto es importante, puesto que se refiere directamente al artículo 11 de la Convención, que reconoce el papel fundamental de la sociedad civil en este asunto.

    Québec entregó su primer informe periódico cuatrienal como anexo al informe canadiense, que se entregó a la Secretaría de la Convención en 2012. En 2016, habrá de presentar su segundo informe de la misma manera.

  • ¿Por qué existe un Banco de Expertos?

    El Banco de Expertos se creó en 2011, en el contexto del proyecto Reforzar el sistema de gobernanza de la cultura en los países en desarrollo, financiado por la Unión Europea. Al principio, estaba integrado por 30 expertos internacionales de alto nivel, procedentes de 24 países y que trabajaban en los sectores de política cultural, gobernanza e industrias culturales. El objetivo del Banco de Expertos es apoyar a los países en desarrollo mediante misiones de asistencia técnica destinadas a reforzar sus capacidades humanas e institucionales, así como sus sistemas de gobernanza de la cultura.

    En 2015, el Banco de Expertos fue renovado, a raíz de una convocatoria para que se manifestase el interés por reforzar las iniciativas de desarrollo de las capacidades, con el fin de aplicar la Convención. Integrado actualmente por 43 personas, el Banco de Expertos renovado está más diversificado en cuanto a representación geográfica, equilibrio entre los sexos y los sectores de pericia.

    Se puede recurrir al Banco de Expertos por diversas razones: celebración de talleres, asistencia técnica consultiva, misiones de refuerzo de capacidades a corto y largo plazos, seguimientos y acompañamientos.

    Entre los expertos, cinco provienen de Canadá, entre ellos la Sra. Véronique Guèvremont, Profesora en la Facultad de Derecho de la Universidad Laval, titular de la Cátedra UNESCO sobre la Diversidad de las Expresiones Culturales y cofundadora de la Red Internacional de Juristas para la Diversidad de las Expresiones Culturales, y el Sr. Charles Vallerand, Director General de la Coalición Canadiense para la Diversidad Cultural hasta junio de 2016.

  • ¿Cuál es el papel de la Conferencia de las Partes, del Comité Intergubernamental y de la Secretaría de la Convención? (Novedad)

    Conferencia de las Partes

    La Conferencia de las Partes está integrada por todas las Partes en la Convención. Es el órgano plenario y supremo de la Convención y se reúne en sesión ordinaria cada dos años. Entre sus funciones, cabe destacar:

    • Elegir a los miembros del Comité Intergubernamental;
    • Recibir y estudiar los informes de las Partes en la Convención transmitidos por el Comité Intergubernamental;
    • Aprobar las directrices operativas preparadas, a petición suya, por el Comité Intergubernamental;
    • Tomar cualquier otra medida que considere necesaria para promover los objetivos de la presente Convención.

    Comité Intergubernamental

    El Comité Intergubernamental está integrado por 24 Partes en la Convención elegidos para un mandato de cuatro años. El Comité funciona bajo la autoridad de la Conferencia de las Partes y rinde cuentas a la misma. Se reúne cada año en el mes de diciembre. Las principales funciones del Comité son:

    • Promover los objetivos de la Convención, fomentar y garantizar el seguimiento de su implantación;
    • Preparar y someter a la aprobación de la Conferencia de las Partes, a petición suya, directrices operativas en lo que respecta a la implantación y aplicación de las disposiciones de la Convención;
    • Transmitir a la Conferencia de las Partes los informes de las Partes en la Convención, acompañados de sus observaciones y un resumen de su contenido;
    • Hacer recomendaciones apropiadas en las situaciones señaladas a las Partes en la Convención;
    • Establecer procedimientos y otros mecanismos de consulta, a fin de promover los objetivos y principios de la Convención en otros foros internacionales;
    • Realizar cualquier otro trabajo que le encomiende la Conferencia de las Partes.

    Secretaría de la Convención

    La Secretaría asiste a los órganos de la Convención. Prepara la documentación de la Conferencia de las Partes y del Comité Intergubernamental, así como el proyecto de orden del día de sus reuniones. Asimismo, ayuda a la aplicación de sus decisiones e informa sobre las mismas.

Orientaciones prácticas


  • ¿Qué dice el texto de la Convención acerca de las orientaciones prácticas?

    No hay ninguna definición de lo que es una orientación práctica en el texto de la Convención. Pues bien, el Artículo 22.4(c) otorga a la Conferencia de las Partes la función de “aprobar las orientaciones prácticas preparadas, a petición suya, por el Comité Intergubernamental”. Asimismo, el Artículo 23.6(b) de la Convención atribuye al Comité Intergubernamental la función de “preparar y someter a la aprobación de la Conferencia de las Partes, a petición suya, orientaciones prácticas relativas a su implantación y aplicación de las disposiciones de la Convención”.

    ¿Cómo se concreta esto?

    • Durante una sesión de la Conferencia de las Partes, ésta puede adoptar una resolución en la cual pida al Comité Intergubernamental que prepare una orientación práctica sobre un artículo o un tema dado;
    • Previamente a la próxima sesión del Comité Intergubernamental, la Secretaría de la Convención prepara un anteproyecto de orientación práctica;
    • Durante la sesión del Comité, éste estudia el anteproyecto preparado por la Secretaría y puede tomar la decisión de adoptar dicho proyecto de orientación práctica, que habrá de ser aprobado en la siguiente sesión de la Conferencia de las Partes;
    • La Conferencia de las Partes puede adoptar una resolución en la cual se apruebe el proyecto de orientación práctica transmitido por el Comité. Una vez aprobado por la Conferencia de las Partes, dicho proyecto se transforma en orientación práctica.
  • ¿Para qué sirve una orientacione práctica?

    Una orientacione práctica es una herramienta puesta al alcance de los Estados Partes en la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, con el fin de esclarecer, precisar, complementar y facilitar la comprensión de un artículo o una disposición de la Convención, sobre todo cuando el texto de la Convención es ambiguo o poco explícito.

    Así pues, la orientacione práctica contribuye directamente a guiar a las Partes en la aplicación de los artículos o disposiciones de la Convención al definir modalidades concretas en lo que respecta a éstos. Por ejemplo, la orientacione práctica relativa al Artículo 9 facilita el esquema para los informes periódicos cuatrienales que las Partes tienen que presentar a la Secretaría de la UNESCO, cuatro años después de haber depositado su instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o adhesión, y en lo sucesivo, cada cuatro años a partir de dicha fecha.

  • ¿Cuántas orientaciones prácticas hay?

    Hasta la fecha, doce artículos de la Convención han sido objeto de orientaciones prácticas:

    • Artículos 7, 8, 17: Medidas encaminadas a promover y proteger las expresiones culturales;
    • Artículo 9: Intercambio de información y transparencia;
    • Artículo 10: Educación y sensibilización del público;
    • Artículo 11: Participación de la sociedad civil;
    • Artículo 13: Integración de la cultura en el desarrollo sostenible;
    • Artículo 14: Cooperación para el desarrollo;
    • Artículo 15: Modalidades de colaboración;
    • Artículo 16: Trato preferente a los países en desarrollo;
    • Artículo 18: Fondo Internacional para la Diversidad Cultural;
    • Artículo 19: Intercambio, análisis y difusión de información.

    También existen orientaciones prácticas sobre los siguientes temas:

    • Medidas encaminadas a garantizar la visibilidad y promoción de la Convención;
    • Utilización del emblema de la Convención.

    Estas orientaciones prácticas están disponibles en el sitio Internet de la UNESCO en los idiomas siguientes: francés, inglés, español, ruso, chino y serbio.

  • ¿Puede una orientación práctica ser revisada?

    A petición de la Conferencia de las Partes, una orientación práctica puede ser revisada por el Comité Intergubernamental, y éste tiene que obtener luego la aprobación de la Conferencia de las Partes.

    En la actualidad, dos orientaciones prácticas  han sido revisadas; son aquéllas que:

    • rigen la utilización de los recursos del Fondo Internacional para la Diversidad Cultural: éstas fueron revisadas en diciembre de 2012 por el Comité Intergubernamental y aprobadas por la Conferencia de las Partes en junio de 2013;
    • conciernen a los informes periódicos (Artículo 9: Intercambio de información y transparencia): las orientaciones prácticas fueron adoptadas por el Comité Intergubernamental en su 8ª sesión, en diciembre de 2014, y habrán de ser aprobadas por la Conferencia de las Partes durante su sesión ordinaria, esto es, en junio de 2015.
  • ¿Existen orientaciones prácticas en vías de proceso?

    Durante la 8ª sesión del Comité Intergubernamental, en diciembre de 2014, éste decidió someter, en la quinta sesión de la Conferencia de las Partes, “la propuesta de dar mandato al Comité, tras consultar con las Partes, para redactar, en su novena sesión ordinaria, un proyecto de orientaciones prácticas dedicado al lo digital y a la diversidad de las expresiones culturales, que tenga en cuenta particularmente la cooperación internacional” (Decisión 8.IGC.12).

    En la 5ª sesión ordinaria de la Conferencia de las Partes (CP), en junio de 2015, se confió al Comité Intergubernamental (CI) el mandato de elaborar un proyecto de directrices operativas sobre el reto de lo digital. En su 10ª sesión, en diciembre de 2016, el CI adoptó un proyecto de directrices operativas dedicadas a lo digital. El proyecto se someterá a la CP, en junio de 2017, para su aprobación.

Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural


  • ¿Cuándo y en qué contexto se adoptó la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural?

    La Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural fue adoptada por la UNESCO el 2 de noviembre de 2001, a raíz de los eventos del 11 de septiembre. 

    Más adelante, la Asamblea General de la ONU declaró, en diciembre de 2002, que el 21 de mayo sería el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo. Este apunta a profundizar en las reflexiones sobre los valores de la diversidad cultural para aprender a “vivir mejor juntos”. Cada año, la UNESCO invita a sus Estados miembros y a la sociedad civil a celebrar este día.

  • ¿Cuáles son los vínculos entre la Declaración y la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales?

    La Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural consta de doce artículos que proclaman diversos principios que se agrupan bajo los siguientes títulos: la identidad, la diversidad y el pluralismo; los derechos humanos; la creatividad; la solidaridad internacional.

    Entre los principios de la Declaración, el Artículo 1 eleva la diversidad cultural al rango de “patrimonio común de la humanidad”, ya que es “tan necesaria para el género humano como lo es la diversidad biológica para los organismos vivos”. En el Artículo 3, la Declaración estipula que la diversidad cultural es “una de las fuentes del desarrollo, entendido no solamente en términos de crecimiento económico, sino también como medio de acceso a una existencia intelectual, afectiva, moral y espiritual satisfactoria”.

    La Declaración se refiere a la diversidad cultural en su sentido más amplio, mientras que el tema de la Convención es un sector específico de la diversidad cultural, esto es, la diversidad de las expresiones culturales. Estas son “resultantes de la creatividad de personas, grupos y sociedades, que poseen un contenido cultural”. (Artículo 4.3 de la Convención).

    La Declaración sirvió de fundamento a la Convención, que recupera varios de sus principios, en particular:

    • la especificidad de los bienes y servicios culturales, que son portadores de identidad, valores y sentido, y no deben ser considerados como mercancías o bienes de consumo como los demás;
    • el hecho de que le corresponde a cada Estado, dentro del cumplimiento de sus obligaciones internacionales, definir su política cultural y llevarla a la práctica con medios de acción que considere más adaptados, ya se trate de apoyos operacionales o de marcos reglamentarios apropiados;
    • la promoción de la diversidad cultural, que es garante de un desarrollo humano sostenible, y la necesidad de reafirmar el papel primordial de las políticas públicas, en asociación con el sector privado y la sociedad civil;
    • la necesidad de reforzar la cooperación y la solidaridad internacionales destinadas a permitir que todos los países, en particular los países en desarrollo, implanten industrias culturales viables y competitivas, tanto a escala nacional como internacional.

    El Plan de acción que está anexado a la Declaración preveía el cumplimiento de varios objetivos, entre ellos el de que “avanzase la reflexión sobre la oportunidad de un instrumento jurídico internacional sobre la diversidad cultural”. Dicho objetivo fue alcanzado al desembocar los trabajos en la elaboración de la Convención de la UNESCO sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, que fue adoptada el 20 de octubre de 2005.