Diversidad cultural

Entrevista con la Señora Line Beauchamp

Line-Beauchamp.

Reseña biográfica
La Señora Line Beauchamp fue nombrada representante del Gobierno de Québec en el seno de la Delegación Permanente de Canadá ante la UNESCO, el 10 de septiembre de 2014. En el momento de su designación, actuaba en calidad de asesora estratégica en la práctica privada desde el año 2013.

Elegida diputada en la Asamblea Nacional de Québec en 1998, la Sra. Beauchamp desempeñó importantes funciones en el seno del Gobierno de Québec. Fue Ministra de Cultura y Comunicaciones entre los años 2003 y 2007; Ministra de Desarrollo Sostenible, Medio Ambiente y Parques, de 2007 a 2010; Ministra de Educación, Recreación y Deporte, entre 2010 y 2012, y Viceprimera Ministra de Québec, en 2011 y 2012.

Antes de iniciar su carrera política, ocupó también los cargos de directora de Info-Croissance, asociación de protección de consumidores, de 1987 a 1991; Directora General de CIBL-FM, emisora de radio comunitaria francófona de Montreal, de 1991 a 1993; y Directora General de la Sociedad de Promoción y Concertación Socioeconómica del Este de Montreal, Pro-Est, de 1993 a 1998.

La Sra. Beauchamp fue condecorada con el grado de Comendador de la Orden de la Pléyade y la Orden de la Francofonía y el Diálogo de Culturas de la Asamblea Parlamentaria de la Francofonía. Es Licenciada en Psicología por la Universidad de Montreal.

Fuente: Ministerio de Relaciones Internacionales y de la Francofonía

Pregunta – En virtud del Acuerdo entre el Gobierno de Québec y el Gobierno de Canadá en lo relativo a la UNESCO, firmado en 2006, Québec puede, entre otras cosas, participar en los trabajos y tomar la palabra en las reuniones que se refieren a la Convención. ¿Puede Ud. describirnos los mecanismos de convivencia y concertación que se implantaron con el fin de garantizar la aplicación del Acuerdo, y ello con satisfacción de ambos gobiernos?

Respuesta – No cabe la menor duda que dicho acuerdo es un gran acierto y esta colaboración funciona muy bien. Hay que rendir homenaje a nuestros colegas del Ministerio de Relaciones Internacionales de Québec, que fueron los que negociaron dicho acuerdo en su origen, y nos entregaron un documento claro, pertinente y previsor que ha atravesado la prueba del tiempo. Asimismo, deseo rendir homenaje a aquéllos que lo aplicaron, esto es, los que me precedieron, el Sr. Michel Audet y la Sra. Michèle Stanton-Jean. Allanaron el camino hacia una colaboración diaria muy eficiente. Un buen ejemplo de ello es el funcionamiento instaurado para nuestra participación en los trabajos de los dos órganos de la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales. Un comité cuatripartito que reúne a representantes del Ministerio de Asuntos Exteriores, Comercio y Desarrollo de Canadá, de Patrimonio Canadiense, del Ministerio de Relaciones Internacionales y Francofonía y del Ministerio de Cultura y Comunicaciones de Québec, así como al equipo de la Delegación Permanente de Canadá ante la UNESCO, que se reúne una o varias veces antes de cada encuentro de los órganos de la Convención. Establecemos consensos discutiendo sobre nuestras posiciones respectivas, las estrategias que se han de establecer y las acciones que deben iniciarse, particularmente ante las demás delegaciones en la UNESCO y los responsables de la Secretaría de la Convención. La delegación canadiense se dota de instrucciones escritas en las cuales están planificadas y documentadas las intervenciones de Québec y de Canadá. Esta colaboración permitió a Québec participar plenamente en los trabajos de la Convención y lograr que se oyese su voz en cada una de las reuniones de la Convención en los últimos diez años.

Pregunta – El próximo día 20 de octubre, celebraremos el 10o aniversario de la adopción de la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales de la UNESCO. En la época de su adopción, Ud. era Ministra de Cultura y Comunicaciones y, hoy en día, es representante del Gobierno de Québec en el seno de la Delegación Permanente de Canadá ante la UNESCO. ¿Cómo describiría Ud. el interés por la Convención en Québec, en el momento de su elaboración y su adopción, y cuáles son, en su opinión, las razones que siguen motivando el compromiso de Québec (tanto del gobierno como de la sociedad civil) en su aplicación?

Respuesta – Todo el trabajo realizado hace más de diez años con miras a la adopción de esta convención en la UNESCO forma parte de mis mejores recuerdos como ministra en el seno del Gobierno de Québec. Este instrumento es el fruto de los esfuerzos de numerosos actores del medio de la cultura, entre ellos los Sres. Pierre Curzi y Robert Pilon, de funcionarios de los ministerios de Cultura y de Relaciones Internacionales, así como de mis colegas ministros, en particular la Sra. Monique Gagnon-Tremblay y el primer ministro de aquella época, Sr. Jean Charest. Creo que todos éramos conscientes de la responsabilidad histórica e ineludible de nuestro gobierno de reafirmar la especificidad de Québec, basada en el uso de la lengua francesa y una cultura única y distintiva. Asimismo, teníamos todos la misma sensibilidad ante el hecho de que la cultura quebequense es a la vez potente y frágil, y que es vital apoyar esta cultura mediante políticas culturales públicas para garantizar su desarrollo y su proyección. Con una gran madurez, el medio cultural y el Gobierno de Québec se dotaron, en el correr de los años, de mecanismos de creación de gran valor basados en un reparto de riesgos y responsabilidades y, sobre todo, dentro del respeto al artista y al creador. Todo ello estaba amenazado en el contexto de la negociación de los nuevos acuerdos de liberalización del comercio. La movilización en Québec fue muy fuerte. Todos reconocen la importante contribución de los universitarios y juristas quebequenses al desarrollo de las bases de un instrumento internacional. La implicación del medio cultural en torno a la Coalición para la Diversidad Cultural fue simplemente extraordinaria y determinante. Asimismo, la diplomacia quebequense fue de una altísima calidad. Nos encontrábamos en una posición muy particular que llamaba la atención en la escena internacional. En efecto, Québec nunca renegó de su inclinación por la apertura de los mercados económicos y los acuerdos de libre comercio. Pero, en aquella situación, considerábamos que, siendo vecinos de los estadounidenses, era preciso que se reconociera la doble índole de los bienes y servicios culturales, que eran portadores de valores económicos e identitarios, y había que proteger la capacidad de los Estados para apoyar su cultura. Nuestra postura encontró eco entre otros varios gobiernos con los cuales pudimos establecer estrategias y colaboraciones. Y Ud. conoce el resto de la historia. Todos estos factores son todavía de actualidad, quizás incluso más que nunca, con la transformación de las industrias culturales en la era digital y el reconocimiento del artista en este contexto. Es arriesgado pensar que la Convención de 2005 constituye una muralla inmutable. Al contrario, dicha convención debe evolucionar con arreglo a los nuevos retos. Todo se mueve con una rapidez extrema. La movilización de la sociedad civil y el rápido establecimiento de consensos son más necesarios que nunca. Se trata de un importante desafío y confío en que, una vez más, todos los actores de Québec acudirán a la cita. Comprenderá Ud. cuánto agradezco a la Ministra Christine St-Pierre que me permita seguir sirviendo a Québec y aportando mi contribución al apoyo a la cultura quebequense, un reto que, literalmente, me apasiona.

Pregunta – En su opinión, ¿cuáles son los elementos decisivos y los retos ligados a la promoción y aplicación de la Convención que llamarán la atención del Gobierno de Québec y, de forma más general, de las Partes en la Convención en el transcurso de los próximos años?

Respuesta  Soy de la opinión que hay tres grandes retos ligados a la promoción y aplicación de la Convención durante los próximos años. En primer lugar, está el gran desafío de adaptar la aplicación de la Convención a la era digital. Es el conjunto del medio cultural a escala internacional el que vive una profunda transformación, tanto a nivel de los mecanismos de creación como de los mecanismos de promoción, comercialización, venta y distribución. Lo digital brinda oportunidades, pero también amenazas para la preservación de la diversidad de las expresiones culturales por todo el mundo. Las Partes en la Convención han de enfrentar este reto si quieren evitar que este instrumento llegue a ser obsoleto, y si desean que se mantenga pertinente y eficaz. Québec, Canadá y Francia han dedicado grandes esfuerzos durante los últimos años para que el tema de lo digital se pusiera sistemáticamente en el orden del día de las reuniones de la Convención. En el pasado mes de junio, las Partes decidieron iniciar trabajos encaminados a la adopción eventual de orientaciones prácticas sobre lo digital. Esto representa cierto nivel de complejidad que requiere, más que nunca, la valiosa contribución de la sociedad civil y de los universitarios quebequenses. El segundo reto es la vitalidad del Fondo Internacional para la Diversidad Cultural. Cabe recordar que Québec ha aportado ya dos contribuciones voluntarias a dicho fondo. Es muy importante la capacidad del Fondo para financiar proyectos internacionales que permitan fortalecer la capacidad, el desarrollo de políticas culturales públicas y el surgimiento de sectores culturales dinámicos en los países. Por último, el tercer gran tema es el de la cooperación. Estoy pensando aquí en la necesaria colaboración entre los Estados del Norte y los del Sur, a fin de garantizar la diversidad de las expresiones culturales en las grandes plataformas digitales y entre la UNESCO y los grandes estamentos internacionales que intervienen en el sector de la cultura. Dicha cooperación es primordial si queremos que la Convención de 2005 sea reconocida y respetada por los demás actores internacionales.

Pregunta – ¿Qué balance hace Ud. de su primer año en calidad de representante del Gobierno de Québec en el seno de la Delegación Permanente de Canadá ante la UNESCO?

Respuesta – Llegué a la UNESCO en un momento muy especial, esto es, cuando se multiplicaban los ataques terroristas contra las grandes instituciones culturales y universitarias, así como los gestos abominables de destrucción de tesoros del patrimonio mundial. La actualidad nos recuerda hasta qué punto la cultura y el saber son las bases de todas las civilizaciones. Los fundadores de la UNESCO habían comprendido que no se podía garantizar la paz en el mundo únicamente con decisiones tomadas en torno a la mesa de un Consejo de Seguridad. La paz se construye en la mente de los hombres y las mujeres, mediante la educación, la cultura y la ciencia. Como Ud. comprenderá, considero que la misión de la UNESCO es más pertinente que nunca y que Québec puede y debe contribuir positivamente a ello. Asimismo, este primer año me ha permitido apreciar en lo que vale la contribución excepcional de varios quebequenses a las labores de la UNESCO. Mi desafío personal es dar a conocer mejor a nuestros conciudadanos los lazos estrechos existentes entre Québec y la UNESCO. Estoy pensando sobre todo en los elementos inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial, que son el distrito histórico del Viejo Québec y el Parque Nacional de Miguasha, las cuatro reservas mundiales de la biosfera, las doce cátedras de investigación UNESCO, las escuelas asociadas a la UNESCO de Québec y Montreal Ciudad de Diseño. Todas estas realizaciones pueden ser una fuente de gran orgullo para los quebequenses.

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