Diversidad cultural

Mensaje de la Ministra Hélène David

Ministre Hélène David.

Ya han transcurrido diez años desde que se firmó la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales de la UNESCO. Diez años de respeto a los pueblos en su esencia, esto es, su cultura propia. Diez años creando puentes entre los pueblos, fomentando así la diversidad de las expresiones culturales. Me alegra observar los avances verdaderos y significativos de la adopción de dicha convención para la evolución de la humanidad.

Junto con la sociedad civil, el Gobierno de Québec ha promovido con ardor la causa de la diversidad de las expresiones culturales, no sólo en Québec y en Canadá, sino también en el seno de varios foros internacionales. Desempeñó un papel predominante en la elaboración, la adopción y la ratificación de la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales. A este respecto, el 16 de noviembre de 2005 constituye un momento histórico, ya que aquel día, Québec era considerado como líder, al ser el primer gobierno del mundo en aprobar la Convención. Con fecha de 20 de octubre de 2015, son 139 Estados, a los cuales se suma la Unión Europea, los que ya la han ratificado.

En virtud de un acuerdo firmado en 2006, Québec está representado con pleno derecho en el seno de la Delegación Canadiense ante la UNESCO, en la cual contribuye al desarrollo y a la elaboración de las posiciones canadienses. Asimismo, participa y toma la palabra en las reuniones anuales de los órganos de la Convención, esto es, el Comité Intergubernamental y la Conferencia de las Partes. Mediante su representante, la Sra. Line Beauchamp, Québec hace valer también su interés y su pericia durante los trabajos y las conferencias de la UNESCO, y ante los altos dirigentes de la misma.

Me siento orgullosa del papel preponderante que desempeñó Québec en el reconocimiento, a escala internacional, del derecho soberano de los Estados y gobiernos a adoptar políticas y medidas culturales. A título de ejemplo, los representantes del Gobierno quebequense ejercieron un fuerte ascendiente para que el Acuerdo Económico y Comercial Global entre Canadá y la Unión Europea incluyese una referencia explícita a la Convención. Asimismo, trabajaron para que se cumplieran los compromisos contraídos por las Partes en virtud de la Convención, entre ellos el derecho de los gobiernos a preservar, desarrollar y aplicar políticas de apoyo a la cultura y a las industrias culturales.

Durante los últimos años, los gobiernos quebequense, canadiense y francés han trabajado activamente para poner de relieve la necesidad, para los órganos de la Convención, de abordar el reto de las tecnologías digitales ligadas a la diversidad de las expresiones culturales. Por cierto, ya observé con satisfacción, durante la última sesión de la Conferencia de las Partes, en junio de 2015, que nuestros esfuerzos han dado fruto. En efecto, el Comité Intergubernamental recibió últimamente el mandato de elaborar orientaciones prácticas dedicadas a lo digital y a la diversidad de las expresiones culturales. Estas orientaciones, una especie de hoja de ruta para dirigir la aplicación de la Convención, brindarán un excelente medio para preservar sus principios y objetivos en la era digital.

Québec apoya la expansión de las industrias culturales en los países en desarrollo, pues cree que una verdadera diversidad de las expresiones culturales tan sólo es posible con la aportación de los países del Sur que se hayan adherido a la Convención. El Fondo Internacional para la Diversidad Cultural es el principal instrumento para propiciar la cooperación con los países del Sur en el contexto de la Convención. Las contribuciones de los Estados a dicho fondo, que son voluntarias, ascienden hoy en día a 7,6 millones de dólares estadounidenses, de los cuales la parte de Canadá es de 694.000 dólares canadienses. Por otra parte, el Gobierno de Québec acaba de anunciar una tercera contribución de 50.000 dólares al Fondo: el Ministerio de Cultura y Comunicaciones y el Ministerio de Relaciones Internacionales y de la Francofonía abonan 20.000 dólares cada uno, mientras que el Consejo de Artes y Letras de Québec y la Sociedad de Desarrollo de las Empresas Culturales donan 5.000 dólares cada uno. Esta contribución es otorgada con el fin de ayudar al Fondo a promover el desarrollo sostenible y reducir la pobreza en los países en desarrollo, al apoyar económicamente proyectos que propicien la aparición de un sector cultural dinámico.

Deseo que este 10o aniversario sea la oportunidad para que todas las partes involucradas en la Convención reiteren su compromiso con respecto a su aplicación, y ello en todos los ámbitos, incluyendo lo digital. Aprovechemos este momento privilegiado de celebración para aunar nuestras fuerzas. Así pues, podremos aceptar los retos y perseverar en nuestra voluntad de proteger y promover la diversidad de las expresiones culturales, tanto en nuestros territorios como a escala internacional, por lo menos durante los próximos diez años. Trabajemos para el futuro: con la misma energía y una motivación renovada constantemente, prosigamos nuestros esfuerzos a fin de garantizar la preservación de las culturas del mundo en una globalización armoniosa y una infinita diversidad.